Objetivo: Motivar a la población, logrando que adquieran conocimientos, habilidades y valores para lograr una conducta favorable hacia el cuidado del ambiente y lograr mejorar la calidad de vida humana.
... En el nivel inicial no hay maestras, hay magas, magas que tienen trucos para controlar 30 niños entre 3 y 6 años, niños que corren, brincan , prueban, investigan y se encuentran en una edad donde quieren explorar el mundo novedoso en que se encuentran...
Las magas del nivel inicial tienen múltiples brazos, miles de pares de ojos y ampliada visión periférica, que saben lo que pasa cuando se voltean un segundo, son seres que desafían las leyes de la física, química y biología, de desarrollados reflejos...
Que pueden evitar un accidente en un segundo, que corren más rápido que nadie para evitar una tragedia, que pueden besar niños enfermos y no enfermarse más que en vacaciones...
... Las magas del nivel inicial se inventan juegos de la nada, se multiplican la memoria para acordarse de casa uno de sus alumnos a pesar del paso de los años, sienten orgullo cuando ellos empiezan a agarrar correctamente el lápiz y aprenden el gran pequeño logro de no salirse de la línea al colorear...
... Multiplican los recursos que el gobierno o la escuela les da, llevan de su dinero los muñecos, las láminas, las enormes botellas de escarcha y pegamento-que llevan a escondidas de su familia- un par de jugos extra, unos sandwiches y frutas para sus pequeños que no tienen forma de hacerse de un desayuno...
... Esas magas del nivel inicial andan hurgando en los cuartos de sus hijos y los hijos de sus amigas, en busca de juguetes sin uso y ropa que ya no necesitan para abrigar y confortar a los más vulnerables de su reino...
... Esas encantadoras y mágicas mujeres, se parten en dos, en tres, en cuatro, terminan su jornada y van a casa donde son madres y esposas y le roban tiempo a ello para hacer su próxima clase, su próxima sorpresa, su nuevo proyecto...
Ahí están intentando saber por qué un niño no quiere salir a jugar al recreo, investigando los orígenes de un misterioso moretón, o enseñándoles que no hay que apenarse de haber vomitado enfrente de sus compañeros...
...Ahí están esas anónimas magas, haciendo de artistas, de payasos, de malabaristas, consiguiendo la atención de decenas de caritas inquietas que le ponen el peso de su confianza e inocencia...
... Ahí están esas magas haciendo magia en un mundo y un sistema interesado en evaluar la realidad...
En aquel Cabildo, corazón de la colonia, la libertad fue primero una utopía, después un sueño y luego una realidad.
Hoy más que nunca debemos tener presente que el camino de la educación es el que hace libre a los pueblos.
"Practicar la educación liberadora, se convierte en un acto de máxima responsabilidad, que el sujeto asume en sus relaciones, y que le permite tejer el camino para la emancipación humana y política". Paulo Freire.
La afectividad forma parte de la concepción integral de sexualidad que se promueve desde la ESI y debe ser tenida en cuenta, valorada, reconocida, tanto en la interacción cotidiana como en las propuestas pedagógicas que se realicen desde este marco.
¿A que hacemos referencia cuando hablamos de afectividad? ¿Qué lugar tienen las emociones en la educación? ¿ Cómo incluimos la dimensión afectiva en la Educación Sexual Integral?
La ESI se sustenta en la resignificación de la afectividad, su reconocimiento y valoración. Los lineamientos curriculares de la ESI y la Resolución del CFE nº 340, proponen contenidos para trabajar este eje, asociados con la posibilidad de aprender a expresar sentimientos y emociones vinculados a la sexualidad; con la promoción de valores como el amor, la solidaridad, el autoconocimiento, la resolución de conflictos a través del diálogo, para la toma de decisiones, las habilidades comunicativas, el pensamiento crítico y creativo.
Dar lugar a la afectividad en las trayectorias y experiencias educativas es considerar que la escuela debe-puede-quiere ser un espacio para el respeto, el diálogo, la escucha, la curiosidad y la creatividad. Es reflexionar y trabajar con las dudas, temores, emociones, sentimientos, expectativas y deseos tanto del profesorado como del estudiantado habilitando su expresión y comunicación.
En este sentido, la ESI se nos presenta como una oportunidad para la ternura y la convivencia. Esto conlleva el desafío de habilitar espacios de circulación de palabras que se entrelacen y armen tramas. A su vez, para que el lazo “enlace”, es necesario advertir el peligro o la tentación de entrar en un terreno de moralidad y “deber ser” con intervenciones al estilo de “tienen que darse un beso”, “no hay que enojarse”, “no tengas miedo”.
Dar lugar a las emociones desde la ESI implica alojarlas y respetarlas en un encuadre pedagógico. Por eso, no se trata de obligar a participar y a expresar sus sentimientos a quienes no quieren o no pueden. Ni abrazar por mandato a quienes están tristes. No se trata de clasificarlas en positivas y negativas, dejando afuera las que «nos molestan», ni anulando las causas “políticamente incorrectas” que generan esas emociones. Nos interesa generar escenarios en los cuales se pueda pensar en qué me pueden ayudar para acompañar en la tristeza, saber y respetar qué genera bronca o rabia para pensar en qué puedo ayudar y también en qué no puedo. ( Maltz, 2019)
En el marco de nuestra práctica docente, podemos generar experiencias y espacios para que las infancias, adolescencias y juventudes reconozcan la afectividad como un valor para el conocimiento y cuidado de sí mismos/as y para la construcción de relaciones y de aprendizajes, reconociendo que los vínculos que se establecen entre lo afectivo y lo intelectual son tan estrechos que no es posible disociarlos. En este sentido, la ESI puede convertirse en una oportunidad para la gestión afectuosa de las emociones y para construir Escuelas como espacios para alojarlas, transformarlas y/o celebrarlas, capaces de crear puentes entre las personas y fortalecer sus vínculos y relaciones.
Propósitos formativos
Expresar, reflexionar y valorar las emociones y los sentimientos presentes en las relaciones humanas en relación con la sexualidad, reconociendo, respetando y haciendo respetar los derechos humanos.
Promover una educación en valores y actitudes relacionados con la solidaridad, el amor, el respeto a la intimidad propia y ajena, el respeto por la vida y la integridad de las personas y con el desarrollo de actitudes responsables ante la sexualidad.
Presentar oportunidades para el conocimiento y el respeto de sí mismo-a y de su propio cuerpo, con sus cambios y continuidades tanto en su aspecto físico como en sus necesidades, sus emociones y sentimientos y sus modos de expresión.
Desarrollar competencias para la verbalización de sentimientos, necesidades, emociones, problemas y la resolución de conflictos a través del diálogo.
Contenidos
La puesta en práctica de actitudes que promuevan la solidaridad, la expresión de la afectividad, el respeto a la intimidad propia y ajena y el respeto por la vida y la integridad de sí mismos y de los otros-as.
El reconocimiento y expresión de los sentimientos, emociones, afectos y necesidades propios y el reconocimiento y respeto por los sentimientos, emociones y necesidades de los-as otros-as.
La manifestación de sus emociones y el aprendizaje de la tolerancia de sus frustraciones.
El desarrollo y valoración del concepto de intimidad y la valoración del respeto y cuidado de la intimidad propia y de los otros/as.
La construcción de valores de convivencia vinculados al cuidado de sí mismos/as y de los otros/as en las relaciones interpersonales y la relación con el propio cuerpo y el de los y las demás.
Recursos
A continuación, ponemos a disposición algunos recursos para trabajar el eje Valorar la Afectividad.
➽Juego “Yo pienso que, Yo siento que”. (Elaborado por el Ministerio de Educación de Santa Fe)
Consta de un tablero , tarjetas e instrucciones (ver los links de descarga)
Proponemos trabajar algunas de sus imágenes y las tarjetas que las acompañan, con el objetivo de poner en el centro la palabra: ¿Qué piensan las infancias? ¿Qué sienten? ¿Qué dicen?, respecto de la sexualidad, la afectividad, las emociones, los derechos.
➽Renata, Nazareno y el mundo de los sentimientos. Paka paka
En la serie, una amiga y un amigo, Renata y Nazareno, conversan sobre distintos sentimientos tales como el amor, los celos, la vergüenza, la confianza, el respeto, el miedo, la tristeza, el asco.
Cada capítulo trata sobre un sentimiento y cómo éste se manifiesta. Puede ser utilizada para abrir el diálogo con niños y niñas sobre lo que sienten, sobre cómo los afectos se presentan en sus vínculos.
Esta actividad busca acompañar a chicas y chicos en el reconocimiento de distintas emociones y en cómo las vivimos, según nuestra identidad de género y la socialización que tuvimos.
Ejes de ESI:
Valorar la afectividad
Reconocer la perspectiva de género
Esta actividad se vincula con el propósito formativo: «El reconocimiento y la expresión de los sentimientos, emociones, afectos y necesidades propios y el reconocimiento y el respeto por los sentimientos, emociones y necesidades de las otras personas».
Actividad
Proponemos que vean o escuchen con las chicas y los chicos el cuento «El miedo», de Graciela Beatriz Cabal, perteneciente a la colección De cuento en cuento, de Pakapaka.
A continuación, sugerimos que conversen en torno a los siguientes interrogantes:
¿Qué emoción aparece en el cuento? ¿Alguna vez te sentiste como ese chico?
En este punto, se puede señalar la importancia de expresarse libremente, tanto si quieren hablar como si prefieren no hacerlo.
Si te sintieras de esa manera, ¿qué harías? ¿Qué te podría ayudar a sentirte mejor? Si un amigo o una amiga tuya está atravesando una situación donde siente miedo, ¿qué le dirías para que se sienta mejor? ¿Cómo se sintió el nene cuando le dijeron que tener miedo «es de nena»? ¿Hay emociones que sienten solo las nenas o los varones?
¿Alguna vez te dijeron que no podías sentir algo por ser nena o nene (por ejemplo, que los nenes no pueden llorar o que las nenas lloran demasiado)? ¿Cómo te hizo sentir?
Se espera de este modo que las chicas y los chicos puedan reconocer el miedo como una emoción constitutiva de todo el mundo, y que sepan que también es posible hacer cosas para sentirse mejor, como hablar con una persona adulta de referencia. Además, todas las personas tenemos emociones y sentimientos y es nuestro derecho expresarlos libremente.
Imaginen que se sacan una foto. ¿cómo sería? ¿qué caras pondrían? ¿cómo sería con cara de enojado?, ¿y de susto? ¿cómo harían una cara de asombro o de alegría?
Elijan algunas de esas expresiones y, si es posible, ¡tomen las fotos!
Otra opción es que miren su cara en un espejo.
¿Cómo es su peinado?, ¿pelo suelto, raya al medio, o atado?
¿cómo ven sus ojos, cejas y pestañas? ¿qué formas tienen su nariz y sus orejas? ¿y la boca?
Ahora que miraron su propio rostro, ¡les proponemos crear otros!
Primero recorten, de diarios y revistas, varias imágenes de las distintas partes de la cara:
Ojos, narices, bocas, pelos, cejas, orejas.
Luego, combinen algunas de esas imágenes y péguenlas sobre una hoja.
Pueden agregar detalles con marcadores o lápices.
➽Nuestro cuerpo comunica
¿Sabían que a través del cuerpo podemos decir mucho sin necesidad de hablar? Por ejemplo, cuando se mueve el brazo para saludar.
Los juegos y juguetes favorecen la creatividad y esto ayuda mucho a la hora de comunicarse. Es importante expresarse y entenderse.
Les proponemos jugar en familia al dígalo con mímica. ¿cómo se juega?
Preparen algunas tarjetas con consignas de acciones para representar a través de la mímica, por ejemplo: Conducir un auto, andar en bicicleta, comer, cantar, correr en cámara lenta, llevar algo muy pesado, tener frío, entre muchas otras posibilidades. También pueden hacer tarjetas para imitar animales o personajes.
Por turno, cada participante toma una tarjeta y sin hablar, solo con mímica, representa esa acción, animal o personaje.
➽Un cuento para todas y todos
La niña más intensa del mundo.
¡Chocolate por la noticia!
No es ninguna novedad que los niños son seres muy intensos. Pero Rocío era la niña más intensa del mundo.
A pesar de su nombre, casi de gotita de lluvia, siempre estaba habitada por tormentas sentimentales.
Los lunes extrañaba a su mamá, entonces comenzaba a llorar lágrimas de vení a buscarme, mientras el agua convertía el aula en un río.
Los martes le daba por escribir y dibujar. Empezaba por el cuaderno, pero seguía por los bancos hasta treparse a la pared. Los miércoles, después de las clases de música, Rocío no podía dejar de cantar.
Los jueves, se le ocurría leer. Se concentraba tanto que los niños por curiosidad, abrían sus libros en la misma página.
Así era Rocío.
Sus tormentas atormentaban a todos.
Sus amores enamoran sin remedio.
Pero, de todos los días, sin duda los más encantadores eran los viernes. Rocío se ponía muy mimosa pensando en el fin de semana, con todo el tiempo del mundo para jugar y pensar. Entonces regalaba besos y llevaba caramelos.
Y todos se volvían dulces. Aunque supieran que el lunes volvería el agua.
Médici, Pablo (Brocha): La niña más intensa del mundo, versión adaptada, AZ Editora, Buenos