Índice de la publicación:
Poemas sobre la diversidad familiar
Podemos
Besos familiares
tenemos besos muy dulces, de esos que nunca se pasan.
Y para las familias que viven en dos
tenemos besos viajeros que vuelan súper veloz.
Para las familias que tienen papá y mamá,
tenemos besos grandes, de frutilla y ananá.
Y para las que tienen sólo a uno de los dos
tenemos besos tiernos de chocolate y turrón.
Para las familias grandes con tíos, primos y abuelos
tenemos besos surtidos, con gustito a caramelo.
Y para las que son chiquitas pero con muchos amigos,
tenemos besos que hacen cuando los das mucho ruido.
Para cada familia tenemos besos particulares
porque todas son diferentes, porque todas son especiales.
Y todas ellas esconden un tesoro muy valioso:
mucho amor y cariño… ¡ y eso es lo más hermoso!
Familias
pueden ser grandes, medianas, chiquitas
con muchos integrantes
o dos personas solitas.
Hay mamás, papás, tías, abuelos
hermanas, primos, cobayos, hámsteres,
y hasta puede ser familia el kiosquero.
Hay familias de sangre y de corazón,
que es casi lo mismo,
porque lo que importa es el amor.
En cada familia siempre está:
el más gracioso, el más dormilón,
el futbolero, el rezongón…
La que gana siempre a las cartas,
la que tiene una huerta orgánica,
la que nos regala
todas las semanas un alfajor,
la que siempre tiene preparada
una historia de terror.
Familias ensambladas, encastradas,
empalagosas, acarameladas
Familias apretaditas, amuchadas,
relajadas, empacadas,
Familias agrietadas...
Familias pegote, familias metiche,
familias chismosas, familias upite…
Familias de cachetes rosados,
o con pecas y pelos colorados,
Familias jirafa, familias ardilla.
Familias café con leche
y medialunas calentitas.
Familias mecha corta
Familias regalo del cielo
Familias cuanto más lejos mejor, pero te quiero…
Ya no existe un solo modelo de familia
ahora vienen todas mezcladas
de distintos tipos, sangre y factor
lo que seguro incluye es a mi perro Alcanfor.
La familia
padres solteros con hijos,
parejas del mismo sexo,
familias de todo tipo.
Hogar con fuertes cimientos
donde se inculcan valores,
creencias y sentimientos
¡un bello jardín de flores!
Tolerancia en la familia,
libertad y comprensión.
Fundamental el amor
para cultivar la flor.
El amor, la tierra, el agua
de donde nace la flor,
los abrazos y el cariño,
los tibios rayos del sol.
Tulipanes o amapolas,
no importa el sexo o color.
La familia es el respeto
al individuo y la flor.
Cada familia es un mundo
Viviana Lasover
Porque nos queremos
porque nos cuidamos,
porque estamos juntos
nada es complicado.
Porque con un beso
con una mirada,
todo pasa a ser
un cuento de hadas.
Porque si estamos juntos,
entre todos formamos
este pequeño mundo
que 'familia' llamamos.
La Familia

Importan los mimos.
Como en una colmena,
Recetas poéticas
Cómo conseguir una flor de familia
- Preparar el suelo con suficiente responsabilidad.
- Sembrar semillas de unión y respeto.
- Cuidar los primeros brotes con tutores de educación y buenos ejemplos.
- Regar todos los días con abundante amor y alegría.
- Acompañarla con días de sol y alegría.
- Proteger de las heladas con una tela de perdón.
- Fertilizar con paciencia y comprensión.
- Luchar contra el mal tiempo, con cantidades suficientes de colaboración y tolerancia.
- Podar broncas, reproches y agresiones.
- Esperar con paciencia y, con el tiempo, disfrutar de las flores que hemos cultivado.
Desconozco su autor
- Preparar el suelo con suficiente responsabilidad.
- Sembrar semillas de unión y respeto.
- Cuidar los primeros brotes con tutores de educación y buenos ejemplos.
- Regar todos los días con abundante amor y alegría.
- Acompañarla con días de sol y alegría.
- Proteger de las heladas con una tela de perdón.
- Fertilizar con paciencia y comprensión.
- Luchar contra el mal tiempo, con cantidades suficientes de colaboración y tolerancia.
- Podar broncas, reproches y agresiones.
- Esperar con paciencia y, con el tiempo, disfrutar de las flores que hemos cultivado.
Desconozco su autor
Receta para una familia feliz
Caricias, mimos y besos
en abundante cantidad,
bien mezclados con dulzura,
cariño y complicidad.
Respeto, tolerancia
y mucha comunicación.
En algunas ocasiones
agregar también perdón.
Tamizar las diferencias
con algo de comprensión.
Evitar que se hagan grumos
de pelea y mal humor.
Luego llevar al horno,
sin descuidar su cocción,
desmoldar con paciencia
y espolvorear con unión.













































