El cuento "La espada voladora" de Martha Salotti que a continuación les comparto puede ser un excelente recurso para organizar un taller con las familias abordando la efemérides de José de San Martín para las salas de los más pequeños con actividades lúdicas, expresivas y plásticas.
LA ESPADA
VOLADORA
Una vez había un niño que vivía cerca del bosque.
El nene se llamaba José de San Martín.
Un día, el papá de José le regaló una espada de
verdad.
Sólo que no cortaba para no lastimar.
José iba al bosque y era amigo de todos los
animales.
A las hormigas les hacía marcar el paso. Les decía:
Yapeyú, Yapeyú,
vayan para el hormiguero
Yapeyú, Yapeyú,
que las corre un granadero...
Y todas marcaban el paso: uno dos, uno dos...
Cuando era de noche y estaba todo oscuro, José no tenía miedo.
Decía:
Espada de mi papá
Cuídame en la oscuridad.
Y la espada lo cuidaba.
Un día, su papá le dijo:
—Vamos a hacer un viaje largo, José
—¡Qué lindo, papá! ¿Iremos a caballo?
—No, iremos en un barco grande.
Entonces José fue corriendo a hacer su valija. Adentro puso la espada, un
anteojos de larga vista y una guitarrita. Cerró la valija y la puso debajo de
la cama.
Después la mamá, en otra valija más grande fue
poniendo la ropa y el poncho.
El barco anduvo mucho por encima del agua... dale, dale... y nunca llegaban.
Pero José no tenía miedo.
A veces sacaba la espada de la valija y le preguntaba:
—Espada, espadita,
¿Para qué me servirás?
Y la espada le contestaba:
—Para volar por los cerros
Llevando la libertad.
Un día José le preguntó:
—¿Cómo haré para volar por los cerros?
Y la espada le contestó:
Tendrás un caballo blanco
para volar por los cerros.
No tengas miedo, José
que a tu lado yo estaré.
Bueno, José siguió
creciendo, creciendo; estudió mucho y llegó a ser ¡GENERAL!
Una noche, cuando José de
San Martín ya era importante, soñó que oía unos ruidos raros y unas voces que
se quejaban así:
—Ay, ay, ay...
José de San Martín se
despertó y dijo:
—¿Qué será ese ruido?
¿Quiénes son los que se quejan?...
Y la espada le contestó:
—Ese ruido es de cadenas.
¡Hay muchos hombres atados!
Entonces José de San Martín
se levantó y dijo fuerte:
—Voy a ir a donde están
quejándose. ¡Yo no quiero que haya hombres atados con cadenas! ¡Hay que
cortarlas!
Y la espada le dijo:
—¡Yo sé cortar las cadenas!
Vamos, te ayudo, José.
Yo soy tu espada con alas
¡Y a tu lado volaré!...
Entonces José de San Martín
partió. Juntó muchos soldados y les enseñó bien lo que tenían que hacer.
Después montó su caballo
blanco, pasó por encima de todos los cerros y, con su espada voladora, ¡cortó
todas las cadenas!
Toda la gente gritaba:
¡VIVA SAN MARTÍN... VIVA SAN
MARTÍN!...
Y un día, cuando acabó de
cortar todas las cadenas, la gente miró para arriba y todos vieron que la
espada se iba volando... volando...

Taller : "La Espada Voladora de José"
- Invitamos a sentarse a los nenes y a sus familias en una gran ronda
en el suelo o en sillas .
- La maestra narra el cuento "La espada voladora". Puede usar soportes visuales como una
espada de cartón , u otro recurso como teatro de sombras o kamishibai.
-Una vez que terminó el cuento, la maestra dice: “¿Se
acuerdan de todo lo que hizo José? ¡Vamos a revivirlo juntos con el cuerpo!”.
Las familias y los nenes se paran y la docente va guiando el
juego corporal recuperando las escenas clave:
- ¿Cómo hacían las hormigas con José?"
Todos marchan en el
lugar o por la sala, exagerando el paso (uno-dos, uno-dos) y cantando el
estribillo: "Yapeyú, Yapeyú,...".
- ¡Llegó el momento del viaje! Preparamos las valijas: ¿Qué ponemos dentro?. Nos subimos al barco: Los nenes se
sientan a upa o al lado de sus adultos. Todos se toman de las manos y se
balancean de un lado a otro simulando el movimiento de las olas del mar.
- José creció y se transformó en un general : Imitamos el
crecimiento, nos agachamos en el suelo y nos estiramos en puntas de pie.
- Un día se acostó a dormir... ¡Hacemos que dormimos! "De
repente, se escuchó un ruido: ¡Ay, ay, ay! ¡Hombres atados!" y despertó .
- ¿Qué le dijo su espada? ¡Necesitamos una espada voladora para seguir con el cuento! . Vamos
a pedirles a las familias que nos ayuden a construirla...
-A continuación cada familia construirá y decorará su propia "espada
mágica":
Se reparten siluetas de espadas de cartón pre-cortadas (por
seguridad, con puntas redondeadas), crayones , marcadores gruesos tiras de papel crepé o papel metalizado –
- Finalmente Se recuerda el final del cuento y se invita a imitar el cruce de los andes y cortar las cadenas con las espadas:
En un sector de la sala, la maestra previamente habrá
colgado guirnaldas con tiras de papel que cruzan el espacio (simulando las cadenas).
Con su espada en la mano, cada nene corre junto a su
familia, hace "volar" la espada con sus cintas y rompe las cadenas de
papel. Gritan bien fuerte: ¡VIVA SAN MARTÍN!
Cierre: Una vez que los nenes rompieron las cadenas de papel con sus
espadas voladoras, la docente los invita a sentarse en una gran ronda en el
suelo junto a sus familias para bajar la energía y compartir una canción alusiva .
Ver👉 Repertorio de Canciones José de San Martín
Para finalizar la docente dirige unas palabras a las familias.
Ejemplo:
"Queridas familias, hoy compartimos la historia de un
José chiquito, un nene que jugaba como cualquier niño y que,
gracias al amor y al cuidado de su familia creció sin miedo. Ese nene se
convirtió en el General que nos regaló la libertad. El mejor legado que nos
dejó San Martín no se hizo solo con batallas, se hizo con valores.
En este jardín, y
junto a ustedes en casa, trabajamos todos los días para que nuestros chicos
crezcan libres, con alas para volar en su imaginación, y con la valentía de
saber que siempre están cuidados.
Muchísimas gracias por jugar junto con sus hijos y construir juntos este momento tan lindo.
(Los chicos se
llevarán de regalo las espadas)
Material descargable para usar en el taller: