21 jul. 2017

Encuesta para padres y madres con hijos entre 0 y 2 años.


Científicos de la  facultad de Psicología de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) está trabajando en un proyecto de investigación internacional sobre creencias parentales y su influencia en el desarrollo cognitivo de los niños. Para ello han desarrollado un cuestionario  para evaluar y entender la manera en que los padres toman decisiones sobre el cuidado de sus bebés.


Desde Mi Sala Amarilla invitan a padres y madres con hijos entre 0 y 2 años, que estén interesados en colaborar en esta investigación, a completar dicho cuestionario, al cual podrán acceder desde el siguiente enlace:


Para agradecerle su participación, se le dará la oportunidad de entrar en un sorteo de 100€. El sorteo tendrá lugar entre todos los participantes que respondan antes del 28 de Julio de 2017.

Desde ya muchas gracias a quienes  colaboren para  tan importante proyecto.


15 jul. 2017

El uso de la medida en el Nivel Inicial. Ejemplos de actividades.


Medir implica realizar una comparación. Dicha comparación puede ser: directa, entre aquellos objetos portadores de la magnitud que se considera, o indirecta, por medio de una unidad elegida, que puede ser convencional o no.

Durante el proceso de adquisición de la noción de la medida, los niños:
• Comparan visualmente objetos en función de una misma propiedad física. Establecen relaciones (mayor que, menor que, igual que) pero sólo a partir de estimaciones.
• Comparan objetos en función de una misma propiedad física estableciendo también relaciones de equivalencia y de orden, pero utilizan partes de su cuerpo o diferentes elementos externos para determinarlas. Estos elementos los eligen primero libremente y luego comienzan a tomar decisiones sobre cuáles son los más útiles. 
• Miden objetos utilizando unidades de medida no convencionales y expresan el número de veces que estas unidades están contenidas en ellos. Comienzan a familiarizarse con algunos instrumentos de medición de uso social, pero no comprenden la relación entre los números que figuran en ellos y las unidades convencionales que permiten realizar las mediciones.

Para iniciar a los niños en los procesos sociales de la medición, se deben brindar oportunidades
para que puedan vincular aquellos conocimientos que construyeron en el entorno cotidiano sobre mediciones y medidas de diferentes magnitudes (longitudes, capacidades, peso, dinero, tiempo)  con los contenidos de enseñanza y, de ese modo, ampliarlos y cargarlos de sentido.

Se trata entonces de favorecer el pasaje de un pensamiento dicotómico (chico-grande; mucho-poco; largo-corto; etc.) a uno más vinculado a la relatividad de las magnitudes.
Es decir, pensar en situaciones que permitan establecer relaciones del tipo:
 “Joaquín es mas alto que yo pero más bajo que Sebastián”;
 “la biblioteca es más larga que la pared donde hay que ponerla, así que no entra”;
 “el tiempo que tardamos en dar la vuelta al patio es mayor que el que tardamos en recorrer la sala”;
 “la masa para el pan es más pesada que la pasta para hacer bombones”.
Estas relaciones pueden ser promovidas tanto a partir de situaciones especialmente diseñadas para ese fin, como utilizando situaciones cotidianas de las salas en las que las mediciones son necesarias.
Se pueden plantear algunas situaciones en las que los instrumentos involucren unidades de medida no convencionales (tiras de papel, varillas, etc.), así como otras en las que será necesario enfrentar a los alumnos con la necesidad de medir con unidades convencionales.

Algunos ejemplos...


➽En pequeños grupos, si tienen que decidir en qué turnos van a empezar a jugar –juegos en el patio, en las mesas, etc.– se les puede ofrecer que utilicen palitos o tiras de papel de diferentes longitudes Como instrumentos para determinar dicho orden. Uno de ellos toma las tiras en la mano de manera que todos los extremos superiores queden igualados, y cada compañero extrae uno. El que saca la tira más larga es el primero en jugar, el segundo será el que saque la tira un poco más corta que el Primero, y así sucesivamente.

Para decidir los turnos, los alumnos tendrán que comparar las longitudes de todas las tiras y establecer las relaciones: "más larga que, pero más corta que"; etcétera.

En el blog Proyectos de Infantil podrán ver una experiencia similar para la elección de secretarios utilizando palitos de diferentes alturas.


➽Otro momento propicio en el que el maestro puede, desde su intencionalidad, incluir estos contenidos, es cuando los chicos juegan a juegos de puntería (bolos, por ejemplo).

Sería interesante que plantee a sus alumnos las condiciones necesarias para poder jugar.
Una de estas condiciones es que todos respeten la misma distancia desde donde arrojar la pelota. De este modo, estará poniendo a consideración de sus alumnos el problema de establecer una distancia. Para ello, algunos propondrán contar con pasos y marcar una línea en el piso, otros dirán que es mejor usar el centímetro, o quizás, sugieran utilizar alguna referencia como una silla o mueble, etcétera. Si, a posteriori, el maestro pide la búsqueda de consenso entre todas las opciones propuestas, se generará una instancia de comparación y discusión acerca de los diferentes procedimientos.




➽Si se le muestra a un pequeño grupo de niños una torre construida con bloques y se les pide que construyan otra de la misma altura a una cierta distancia del modelo, sobre una base que se encuentra a diferente nivel (por ejemplo, sobre un soporte de 10 cm de altura), se plantea una situación en la que hay que recurrir a algún intermediario para poder resolver el problema, ya que la comparación directa no es posible por tener, ambas torres, alturas distintas en relación con el piso.

Dependerá de los conocimientos de los niños y de la intencionalidad del maestro el que ese intermediario sea una varilla que mide lo mismo que la torre modelo, una varilla que supere la longitud de la torre modelo, una tira de papel de longitud menor a la torre o un metro convencional.
En el caso de utilizar la varilla de igual longitud, el problema se resuelve por comparación directa. Si la varilla fuera de mayor longitud que la torre, la situación sería casi similar ya que, marcando la altura de la torre sobre la varilla, pueden proceder del mismo modo.
Si se utilizara la tira de papel, el resultado de la medición sería un valor numérico producto de la repetición de esa unidad de medida.
Si se utilizara el metro, el resultado de la medición sería posible por la interpretación de un valor numérico expresado dentro de una sucesión ordenada de números.

La diversidad de instrumentos a disposición debe estar orientada a que los niños puedan tomar decisiones acerca de la conveniencia de utilizar uno u otro instrumento, siempre en función de lo que hay que medir. ¿Qué es más conveniente utilizar para medir el patio de la escuela? ¿Una tira de papel (20 cm)? ¿Un metro de madera? ¿Una cinta métrica (10 m)
¿En qué se parecen y en qué se diferencian las balanzas que usan los pediatras para pesar bebes, de las que usan los verduleros, las personas grandes para pesarse, las que pesan camiones, las que usan los farmacéuticos para preparar remedios, etcétera?
¿Qué pasaría si no existieran todos esos tipos de balanzas?


Carrera de autitos


Materiales
Para la elaboración de las pistas, se podrán utilizar diferentes elementos: trazar con tiza las líneas; pegar papeles en el piso. colocar cintas o hilo delimitando los contornos, etc.
Autitos, de acuerdo con la cantidad de participantes.
Lápiz y papel.
Organización de la clase: en pequeños grupos.

Primer momento
Se trata de que los alumnos diseñen las pistas por las cuales harán correr a los autitos en el juego. Deberán cuidar que los trayectos para cada autito sean de la misma longitud.
El maestro pide entonces a los integrantes de cada pequeño grupo que “diseñen” las pistas por las que van a correr los autos. Para esto, los niños tendrán que dibujar el recorrido en el papel y usarlo luego en el patio como “plano” para construir la pista utilizando el material que el maestro haya decidido.
Seguramente, surgirán varias cuestiones que habrá que acordar antes de que los niños comiencen a jugar. Por ejemplo, determinar la “largada” y la “llegada”; qué hacer en el caso de que algún auto se salga de la pista (pierde un turno; lo reubica en el lugar desde donde tiró, etcétera).
En esta primera instancia, el juego se desarrolla sobre un mismo recorrido, por lo que la determinación de las distancias entre los autos se dará por comparación directa.

Segundo momento
Con la intención de generar la necesidad de utilizar algún intermediario para poder establecer quién salió segundo, tercero, etc., se propone utilizar la siguiente posibilidad de diseño de recorrido:


Se les puede dejar a disposición una soga o hilo como intermediario para sus mediciones por si dibujasen trayectos curvos.

En esta pista, para cuatro jugadores, se disponen los autitos en el centro y, cada uno, corre sobre uno de los trayectos. Al estar dispuestas en forma radial, la comparación directa de las pistas ya no es posible y se requiere de algún intermediario para establecer –una vez que alguno de los participantes haya ganado–, quién logró el segundo puesto porque llegó más lejos, quién el tercero, etcétera.
En función de la longitud de las pistas, puede ser adecuada la utilización de diferentes recursos. Esta sería una buena ocasión para que el maestro ofrezca unidades de medidas de diferente longitud –convencionales y no convencionales– y solicite a los alumnos que opinen acerca de la conveniencia de utilizar alguna de ellas, para acordar luego cuál de todas sería la más pertinente.

De manera similar, se podría hacer un concurso de saltos en largo pero cada uno parado en lugares diferentes de largada –marcados en el piso– de manera tal que los puntos de llegada no puedan ser comparados de manera directa. Se marcarán los puntos del legada y se deberá determinar el ganador y el orden en el cual salió el resto de los participantes. Del mismo modo que para la situación anterior, la decisión acerca de los instrumentos de medida a utilizar es parte central del problema. Para ello, el docente pondrá a disposición de los alumnos diversos instrumentos.

Fuentes:


Una experiencia con alumnos de 5 años “La balanza del abuelo” 


Es la primera vez que los alumnos van a utilizar la balanza de dos platillos y que se les propone una actividad relacionada con la magnitud peso. Por tal motivo, la docente inició unos días antes una conversación con los niños preguntándoles: ¿Ustedes saben qué es una balanza? ¿Para qué servirán? ¿Todas las balanzas son iguales?..
Un niño que comentó conocer la balanza con dos “platitos”, trajo otro día una que le había hecho su abuelo.  Pero uno de ellos dijo “Esta no pesa porque no tiene aguja”. Fue entonces cuando la docente les presentó la balanza de dos platillos que hay en el laboratorio y al abrir el cajón…"Números, ahí tenés números!”. Observaron asombrados las pesitas y comenzaron a explorar estableciendo libremente comparaciones entre los pesos de los distintos objetos. Luego probaron poniendo un cubo de madera en uno de los platillos y las pesitas en el otro platillo hasta equilibrar la balanza


Desarrollo de la actividad


La docente organiza a los niños en cuatro grupos y a cada uno le da una balanza y una bolsa que contiene un broche, una pila, un paquete de pastillas, un helicóptero pequeño y una rueda de madera.

También les da potes con “pesas” con igual forma, tamaño y peso: uno de ellos contiene bolas, otro contiene tuercas, otro contiene tapas de plástico y el cuarto, chapas (tapas de gaseosas). Cada grupo recibe uno de los potes.
Luego, les dice: “Van a tomar uno de los objetos y lo van a colocar en uno de los platillos. Cada grupo va a usar como pesas lo que tienen en los potes y las van a poner en el otro platillo hasta lograr que la balanza esté en equilibrio. Yo voy a ir pasando por las mesas y voy a hacer una pregunta secreta( por ejemplo: ¿Podrán decirme cuántas tapas pesa esta pila? ¿Cuántas tuercas pesará este helicóptero?)

Los niños van poniendo las “pesas” para lograr el equilibrio entre los platillos y la maestra interrumpe diciéndoles: ¿Cómo vamos a hacer para mostrarles y contarles a los compañeritos que hoy no vinieron lo que estamos haciendo) Entonces  les  muestra entonces una tabla de doble entrada (ya habían trabajado con esta forma de organizar datos en otras oportunidades) con los objetos que tenían en las bolsas pegados en las casillas de la primer columna y con los objetos que tenían en los potes pegados en las casillas de la primera fila para que vayan registrando los datos de sus mediciones.


Una vez que todos los grupos realizaron las mediciones, la docente los sienta cerca del pizarrón
para que puedan observar la tabla de doble entrada y así comenzar con la puesta en común, guiando con preguntas, haciendo comparaciones. Por ejemplo:
 El broche pesa 1 tuerca y el helicóptero pesa 3 tuercas ¿Cuál es más pesado?
¿Por qué para pesar la madera unos usaron 3 tapas y otros 2 bolas?
 Para la pila…una mesa dice que pesa 9 tapas y otra mesa que pesa 4 bolas. ¿No son más grandes las tapas?
¿Por qué para pesar las pastillas usaron menos tuercas y más chapas? ¿No se equivocaron?

Finalmente  sugiere  recordar entre todos lo que aprendieron, la maestra luego lo escribirá en una lámina que servirá de recordatorio  la próxima vez que usen la balanza:
• Para pesar bien tienen que estar los platillos iguales.
• Las pilas y las pastillas pesaban más porque necesitamos poner todas las bolas.
• El helicóptero y la madera pesaban menos porque usamos pocas cosas para pesarlas.
• El broche pesaba menos porque pesaba menos bolas que la pila.
• Si la pesa es pequeña no importa su tamaño, importa el peso.
• Para pesar el mismo objeto se necesitan menos pesas “más pesadas” y más pesas “menos pesadas”.
Para seguir leyendo más detalles de esta experiencia ir al documento: La medida en el Nivel Inicial. Revista Iberoamericana de Educación

Enlaces relacionados:

8 jul. 2017

Cómo trabajar la Educación Emocional con cuentos.


El concepto de inteligencia emocional, hace referencia a una habilidad cognitiva capaz de percibir, conocer y regular las emociones, propias y ajenas, así como  sus interrelaciones con los pensamientos y las conductas. Esta facultad se atribuye a las personas, de modo que una persona “emocionalmente inteligente”, sería aquella que construye su vida emocional, establece sus objetivos y actuaciones, sobre ideas y pensamientos, creencias correctamente fundamentados, acertados y en definitiva “inteligentes”. Mayer y Salovey, 2007

Hoy en día, la educación no puede limitarse a transmitir conocimientos y destrezas sino debe centrarse en el desarrollo integral de la persona, en sus sentimientos y valores.
Cruz (2014) determina que el desarrollo de la educación emocional, debe ser uno de los principales objetivos a desarrollar en la etapa de Educación Inicial. Cuando los niños comienzan su escolarización las emociones guían gran parte de sus conductas, tienen por tanto una enorme necesidad de comunicar sus sentimientos y emociones pero les falta la destreza en la utilización de las vías adecuadas de comunicación de dichas sensaciones y necesidades afectivas.
Los  niños necesitan aprender a poner nombre a lo que está sintiendo, aprender que cada emoción tiene un nombre concreto, que puede expresarla sin miedo y que todos los que le rodean también lo expresan.

 En el nivel Inicial los cuentos se convierten en una herramienta esencial como grandes transmisores  de valores tales como el amor, el odio, la envidia, la codicia, la bondad y la amistad. Estos valores están muy relacionados con las emociones y el bienestar psicológico de  los  niños.
Son muchos los beneficios que aportan, (según Herrera y Arredondo, 2014):
1. Permiten la contención de angustias y la posterior liberación de alegrías y conflictos. 
2. Muestran que la lucha contra las dificultades de la vida son inevitables. 
3. Permiten la comprensión de la diferencia entre los personajes buenos y malos dando ejemplos de valores positivos y negativos. 
4. Al hacer hincapié en las angustias y problemas existenciales, ofrecen también solución. 
5. Muestran lo gratificante de los vínculos entre personas, lo que da lugar a facilitar  la socialización, la seguridad emocional y el fortalecimiento de las relaciones. 
6. Se orientan al futuro y llevan al niño a descubrir su identidad. 
7. Ayudan a que el niño encuentre sus propias soluciones de sus conflictos internos

A continuación se comparte una selección de cuentos para trabajar emociones básicas con actividades sugeridas.

Un precioso álbum homenaje a las emociones y los sentimientos de los niños, para que los reconozcan en todas sus formas y todos sus colores: alegría, tristeza, calma, enfado, miedo…: «Mi corazón es como una casita. Dentro pasan muchas cosas… ¡y están todas revueltas! Hay risas ruidosas y días con lluvia, enfados grandotes y ganas de saltar a la pata coja. Hoy voy a abrir la puerta de mi corazón para invitarte a pasar»





Preguntas debate después de leer libro
Pensar en cómo nos sentimos, por qué actuamos y cómo lo hacemos en muchos momentos y situaciones.
¿Por qué los sentimientos tienen distintas formas y colores?
 ¿Por qué crees que aparece un corazón troquelado en cada página de la derecha?
 Al principio este corazón aparece con muchos colores, a medida que se va avanzando en la lectura el corazón va teniendo menos colores, ¿por qué crees que ocurre esto?
 ¿Te cuesta expresar lo que sientes? … con tu familia, tus amigos/as…
 ¿A veces necesitas enseñarle tu corazón a alguien? ¿Piensas que es bueno enseñar tu corazón a alguien? ¿Por qué?

Proyecto Mi collage. 
La idea de este proyecto es acabar creando un collage decorativo para el aula con una definición gráfica de cada niño. Usaremos el hilo conductor del corazón, como en el cuento y  dejaremos que los niños utilicen imágenes, palabras o símbolos recortadas de revistas/periódicos etc ó bien buscadas de internet que representen cómo se sienten , un corazón lleno de cosas que nos gusta hacer,  lugares a los que han ido, las personas que admiran, o sus sueños/proyectos. Cada niño creará su propio collage y pondrá el nombre en la parte posterior. Colgaremos los collage en el aula a modo de decoración. Posteriormente podemos jugar a adivinar de quién es cada collage, también podemos hacer que cada niño nos cuente por qué ha hecho el collage como lo ha hecho.



Este cuento ilustrado narra la historia de una niña llamada Martina, que no le gusta nada que apaguen las luces para irse a dormir. Martina piensa que debajo de nuestro mundo hay otro pero

al revés, habitado por monstruos y que estos podrían hacer un agujero para llevarla con ellos. Su padre la consuela diciéndola que él la protegerá y que matará a los monstruos por ella. En el otro
extremo nos cuenta la historia de Anitram una pequeña monstruo rosa que también tiene miedo de irse a dormir porque piensa que debajo de su mundo hay un mundo de humanos que pueden llevarla a él a través de un agujero. Como en el caso anterior su papá también la consuela. Esta historia nos ayudará a comprender el miedo muchas veces irracional que tenemos a lo desconocido, de cómo se hace cada vez mayor en nuestra mente y como se hace más pequeño cuando nos enfrentamos a él.


Actividad 1: Mostramos el cuento
Sentaremos a todos los alumnos en el suelo, formando un círculo en torno a la profesora. Crearemos un ambiente de gran expectación ante la narración del libro, enseñándoles la portada del mismo y preguntándoles antes de la lectura cual creen que podrá ser el tema. Les pediremos que guarden un gran silencio y les contaremos el cuento. Las ilustraciones de esta historia son especialmente atractivas y les pediremos que las observen con mucha atención.
Objetivos:  
-Nombrar las emociones identificando el miedo.
-Acercar a los alumnos a la literatura con el fin de fomentar su interés y amor por la misma.


Actividad 2: Contamos el cuento con música de fondo.

En la realización de esta actividad contaremos el cuento con la pieza de Beethoven 1º
movimiento de la 5ª sinfonía como música de fondo. Esta melodía ambientará especialmente esta
emoción y ayudará a los alumnos a comprenderla mejor.
Objetivos: 
-Reflexionar sobre cómo nos sentimos.
-Identificar que emoción hemos sentido al oír la música.


➽Actividad 3: Martina tiene miedo y tú ¿tienes miedo?

Para realizar esta actividad sentaremos a todos los niños en el suelo y repasaremos todos
juntos que le daba miedo a Martina, la protagonista del cuento. De esta forma haremos saber a
nuestros alumnos que tener miedo es una emoción natural y expresar y reconocer nuestros miedos
nos puede ayudar a sentirnos mejor. La profesora propondrá así hacer una lista de los miedos de
cada uno y la primera de la lista será ella misma. Pondremos esta lista en una de las paredes de la
clase.
Objetivos:
-Favorecer la cohesión grupal al compartir emociones.
-Valorar las emociones ajenas.

➽Actividad 4: Miedos grandes y miedos pequeños.
Para esta actividad retomaremos la anterior en la que habíamos hecho una lista de nuestros
miedos y les pediremos a nuestros alumnos que todos juntos intentemos dar soluciones a esos
miedos grandes para hacerlos cada vez más pequeños. Igual que en el cuento el miedo se convertirá
en “miedito”. Empezará la propia maestra dando un posible remedio a su miedo e irá leyendo los
miedos de los demás para que todos juntos propongan soluciones.
Objetivos:
-Descubrir formas de canalizar las emociones negativas.
-Compartir las emociones entre los miembros del grupo.
-Fomentar la empatía.

➽Actividad 5: Dibujamos nuestros monstruos.
Pediremos a nuestros alumnos que para esta actividad dibujen como creen que sería su miedo. Al igual que en el cuento el miedo de Martina se refleja en la niña monstruo Anitram, los niños dibujarán la forma y aspecto que tendría su miedo.
Objetivos:
-Expresar emociones a través de la expresión plástica.
-Reflexionar sobre las emociones.



 Otra cosa quiere ser como los demás niños. Pero a pesar de sus esfuerzos, Otra Cosa es 

diferente, por lo que se siente muy triste y solo. Hasta que un día aparece una criatura rara que busca su amistad y afirma que es igual que él. Aunque Otra Cosa cree que no son iguales, comprende que eso  no  es motivo para que  no sean  amigos.  Este cuento ayudará   a comprender cómo podemos sentirnos cuando somos rechazados y la tristeza que ese sentimiento puede llegar a provocarnos. Así mismo fomentará la empatía, la tolerancia y la amistad.  



Actividad 1: Contamos el cuento
Para el desarrollo de esta actividad sentaremos a todos los alumnos en el suelo, formando un círculo en torno a la profesora. Crearemos un ambiente de gran expectación ante la narración del libro, enseñándoles la portada del mismo y preguntándoles antes de la lectura cual creen que podrá
ser el tema. Les pediremos que guarden un gran silencio y les contaremos el cuento.Esto permitirá al profesor un contacto visual continuado y un acercamiento a los sentimientos que el cuento despierta en los niños. Las ilustraciones de este cuento son especialmente atractivas y una vez terminemos de narrarlo lo repasaremos de nuevo pero esta vez solo disfrutando de las ilustraciones.
Objetivos:  
-Nombrar las emociones identificando la tristeza.
-Acercar a los alumnos a la literatura con el fin de fomentar su interés y amor por la misma.

Actividad 2: Contamos el cuento Otra Cosa con música de fondo.
En la realización de esta actividad pediremos a los alumnos que se acuesten en el suelo y pondremos como música de fondo la pieza Nocturno Op. 9 nº 2 en Mi Bemol Mayor de Frédéric Chopin, cuando termine la audición les preguntaremos como se han sentido y que sentimiento creen que les transmite esta clase de música. Después contaremos el cuento y pondremos la música de fondo.
Objetivos: 
-Reflexionar sobre cómo nos sentimos.
-Identificar que emoción hemos sentido al oír la música.


Actividad 3: La cara de las emociones.

Para la realización de esta actividad nos serviremos de la pizarra digital y de su programa “Paint”. Dibujaremos en la pizarra digital un gran ovalo y les iremos pidiendo a los niños que nos describan como dibujarían los ojos o la boca en función de la emoción. En el caso de la alegría la boca curvada hacia arriba y los ojos un poco cerrados, para la tristeza la boca curvada hacia abajo, los ojos entrecerrados y lagrimas si estamos muy tristes. Entregaremos después una hoja a cada alumno y
les pediremos que dibujen como se sienten.
Objetivos: 
-Reflexionar sobre cómo nos sentimos.
-Identificar los gestos faciales de cada emoción.

Actividad 4: La ruleta de las emociones
En esta actividad sentaremos a todos los niños en círculo y pondremos en el medio una ruleta
en la que se representen las cuatro emociones básicas. La maestra dirá el nombre de un niño al azar que moverá la flecha de la ruleta. En ese momento el resto de compañeros tendrán los ojos cerrados para no saber qué emoción ha tocado. El niño que mueva la ruleta tendrá que representar la emoción con gestos y mímica y el resto tendrá que adivinar de qué emoción se trata.
Objetivos: 
-Diferenciar rasgos faciales en función de la emoción.
-Fomentar el uso del lenguaje no verbal para representar una emoción.

Actividad 5: El árbol tristón.
En esta actividad dibujaremos en papel continuo un gran árbol y repartiremos a los niños un papel con forma de hoja. En ella tendrán que representar las cosas que les ponen tristes, cuando tengamos los dibujos colgaremos las hojas de nuestro árbol tristón e iremos describiéndolas. Para cada situación que nos hace estar tristes intentaremos encontrar entre todos un remedio que la solucione.
Objetivos: 
-Comprender y valorar los sentimientos de los demás.
-Potenciar el uso del lenguaje verbal para describir emociones.

Actividad 6: ¿Cómo te sentirías si...?
Para el desarrollo de esta actividad, la maestra enseñará a los niños distintas imágenes en la que se produce una situación de conflicto: niños que no quieren jugar con otros, que no comparten lo que tienen etc.... Les preguntaremos como se sentirían ellos si algo así les pasara y cómo podríamos
solucionarlo como grupo.
Objetivos:  
-Favorecer la cohesión grupal.
-Desarrollar la empatía.






“Allá donde se acaba el mundo, en el país donde da la vuelta el viento, vivía una pequeña cebra llamada Camila”. Así comienza este precioso cuento sobre la cebra Camila que, por culpa del viento bandido, perdió las rayas de su vestido. Pero gracias a la ayuda de muchos personajes que fue encontrando en su camino, esta pequeña cebra recuperó sus rayas y perdió la pena.

Este cuento es muy adecuado para trabajar las emociones, la solidaridad y la amistad.


- Respecto a la historia, el profesor guiará la reflexión mediante preguntas como:
¿qué le pasa a la cebra Camila? ¿cómo se siente?, ¿por qué se siente así?,¿te habrías sentido tú así?,
¿qué hace Camila cuando  está  triste?,  ¿crees  que  le  gusta  estar  triste?,  ¿cómo  deja  de  estar  triste?, ¿qué hacen los demás para ayudarle?.

-Respecto  a  la  reflexión  acerca  de uno  mismo , las  preguntas  irán  orientadas  en  la  siguiente
dirección:
¿te has sentido triste alguna vez? ¿por qué? ¿qué haces cuando te sientes triste? ¿te gusta  sentirte  así?  ¿qué  pueden  hacer los demás para ayudarte a que se  te  pase  y estar contento?

-El profesor indicará a los niños que para la siguiente semana, deberán rellenar con sus padres una  página muy especial, en la que contarán cuándo se han puesto tristes, porqué y qué hicieron al sentirse así. Se enviará una carta a las familias con la ficha a rellenar, lo que deben hacer y la dinámica que se realizará la semana siguiente.

-Los niños junto con sus padres, habrán rellenado previamente en casa una ficha en la que indicarán una o varias situaciones en las que su hijo se haya sentido triste, qué es lo que  ha hecho el niño cuando estaba triste y qué le ha ayudado a calmarse y a sentirse mejor.
Se leerán las fichas en clase en gran grupo y , a continuación, se archivarán en el libro de la tristeza, el cual se colocará en el rincón de las emociones, para poder consultar lo que se puede hacer para superar esta emoción, cuando sea necesario.



Elmer es un elefante de colores, es distinto a los demás elefantes.  Aunque parezca difícil de creer, es un elefante de mil colores: verde, azul, blanco, rosa, amarillo… ¡Impresionante!, ¿verdad? Pero a Elmer no le hace ni pizca de gracia ser así, más bien está harto de ser distinto, así que un día decide escaparse de la manada y buscar un remedio para poder tener el mismo color de piel que los demás.








Objetivos:

-Reconocer las emociones del cuento.
-Expresar su opinión personal sobre las emociones.
-Representar mediante los colores su alegría.

➽Actividad 1:"Asamblea"
Vamos a hablar sobre qué les ha parecido la historia de Elmer,  preguntándoles: ¿porqué creen que Elmer quiere ser como los demás?,¿cómo hace Elmer felices a sus compañeros?,¿cómo se siente Elmerteniendo color de elefante, y sus compañeros?, etc.

➽Actividad 2: "Pintamos nuestro Elmer"
Ponemos el mural de Elmer para colorear en el suelo, cada uno coloreará un cuadrado con el color que más alegres les haga sentir. Este mural los colgaremos en el rincón de las emociones.

➽Actividad 3:"Role-playing"
Mientras los compañeros van a pintar su cuadrado de Elmer el resto delgrupo realizará "role-playing" de situaciones que han vivido con sus compañeros que les han hecho reír y sentirse alegres



El patito feo. Hans Christian Andersen.
Este clásico de Andersen es un buen ejemplo para trabajar la empatía en la infancia.
Es una historia que los niños suelen conocer cuando llegan al colegio, y con la que es fácil sentirse identificado ya que el protagonista comienza siendo un bebé y tiene que crecer, como los ocurre a los niños cuando llegan al centro de educación infantil. El “patito feo” es diferente a los demás, y  esto le ocasiona dificultades  en su entorno y ante otros personajes. Así también los niños a veces se sienten diferentes a los otros y no pueden establecer una buena relación con sus iguales.
A través del Patito Feo los niños pueden reconocer y analizar sus sentimientos y los ajenos, y aprender a aceptar a cada cual y a sí mismos tal y como son.




Actividad 1: Hagamos teatro.

Representación  en  el  aula  del  cuento  de  El  Patito  Feo.  El  maestro  hará  una  lectura dialogada
de la historia, utilizando las láminas de imagen del cuento, e irá dando vida de forma  muy  dramatizada  a  cada  secuencia ,promoviendo  la  participación  de  los  niños interactuando con ellos y también añadiendo sonidos que tendrán que repetir (cuac, cuac; miau,  miau;  “vete,  eres  feo,  etc.).  En  esta  ocasión,  la  lectura  será  muy  dinámica  y participativa

Actividad 2: Juguemos con los personajes.
Utilizando  caretas  se  harán  varios  grupos  de personajes. Con ellos se realizará un juego de rol en el que los niños podrán meterse en el papel de los distintos animales. Cada mesa será un equipo. De pie en el centro del aula colocarán  sus  caretas  para  convertirse  en  los  personajes  (por  ejemplo  los  patitos).  El maestro  les  invitará  a  reflexionar  sobre  lo  que  han  podido  sentir  recordando  distintos pasajes de la historia.
-“Ahora somos los patitos de la historia” (o gatos, gansos, cisnes).
-¿Cómo se portaban los patos con el Patito Feo?¿y el gato? ¿y los gansos?¿y los cisnes?
-¿Cómo se sentía el Patito Feo?¿Por qué?
-¿Mamá Pata quería al Patito Feo?
-¿Qué hicieron mal los patos y los gansos?
-¿Qué hicieron bien los cisnes?
-¿Cómo se sintió el patito al hacerse mayor?



➽Encontrarán más cuentos y actividades en WEBQUEST LAS EMOCIONES