8 ene 2026

El rey que buscaba atrapar la paz. Cuento, reflexión y propuesta.


*Entrada reeditada

BUSCANDO LA PAZ PERFECTA...
(Cuento popular de autoría anónima, adaptado por diversos autores como Jorge Bucay)

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron.

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente había dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la paz perfecta.



La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico.




Pero cuando el rey observó cuidadosamente, él miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido...

¿Paz perfecta...?

¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?

El Rey escogió la segunda.

¿Sabes por qué?

"Porque", explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz".




Este relato nos invita a reflexionar sobre el significado de la paz.

¿Crees que existe la paz perfecta? ¿Dónde? 

 ¿Cómo habrías representado tú la paz? 

¿Crees que es lo mismo “la paz es estar en un lugar tranquilo” que “la paz es estar tranquilos en cualquier lugar”?

Esa paz que ansiamos no significa permanecer en un lugar ajeno a los problemas. Más bien, consiste en encontrar la forma de mantenernos en calma a pesar de las perturbaciones. 

La paz no está a nuestro alrededor, sino dentro de nosotros. Por eso, la paz perfecta es aquella que consigue mantenerse firme a pesar de todo lo que le rodea: debemos aprender a dominar las emociones, a encontrar su equilibrio.

Paz no es sólo no tener ningún problema, sino que cuando lo tengamos, lo podamos resolver de forma pacífica.



Propuesta para abordar en el aula:  


1) Leer el  relato  y comentarlo dentro de la clase.

2) Mostrar dos o varias pinturas en las que se presenten situaciones similares a las del texto y reflexionar conjuntamente sobre cuál es la que refleja la paz.

3) Solicitar a los estudiantes que igualmente elaboren pinturas que representen para ellos la paz perfecta. Luego se podría hacer un intercambio con las diferentes propuestas presentadas.


7 ene 2026

Los seis sabios ciegos y el elefante . Cuento y reflexión

 

Este cuento popular de la India nos ayuda a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de las cosas. ¿Podemos estar seguros de que todo es como nos parece en una primera impresión? ¿Pueden estar seis sabios equivocados al mismo tiempo sobre la forma real de un elefante?


"En una ocasión había seis ancianos sabios que no gozaban del don de la vista, siendo ciegos y empleando el sentido del tacto para experimentar y conocer las diferentes realidades, seres y objetos del mundo. Ninguno de estos sabios había visto jamás un elefante, y tras conocer que su rey disponía de uno le solicitaron con humildad poder conocerlo. El monarca decidió concederles su petición y los llevó ante el paquidermo, permitiendo que los ancianos se acercaran y lo tocaran.

Los sabios se aproximaron al animal y, uno por uno, tocaron al elefante con el fin de saber cómo era dicho ser.

El primero le tocó un colmillo, y consideró que el elefante era liso y agudo cual lanza. 

El segundo sabio se aproximó y tocó la cola del elefante, respondiendo que en realidad era más bien como una cuerda. 

El tercero entraría en contacto con la trompa, refiriendo que el animal se parecía más a una serpiente.

 El cuarto indicaría que los demás debían estar errando, ya que tras tocar la rodilla del elefante llegó a la conclusión de que se trataba de algo semejante a un árbol. 

El quinto lo desmintió al tocar la oreja del ser, valorando que se parecía a un abanico. 

Por último el sexto sabio llegó a la conclusión de que en realidad el elefante era como una fuerte pared rugosa, al haber tocar su lomo.

Tras haber llegado a distintas conclusiones, los sabios empezaron a discutir respecto a quién poseía la verdad. Dado que todos defendían sus posiciones con ahínco, recurrieron a la ayuda de un séptimo sabio el cual podía ver. Este les hizo ver que en realidad todos ellos tenían parte de la razón, dado que habían estado describiendo una única parte del conjunto del animal, a la vez que aún sin equivocarse ninguno de ellos había podido conocerlo en su totalidad".


Esta historia nos habla de la necesidad de tener en cuenta que nuestro punto de vista no es el único que existe sobre la realidad: las opiniones, creencias o conocimientos de otras personas pueden ser tan válidas y verdaderas como las nuestras, sin necesidad de que ninguno esté equivocado.

Los seis sabios ciegos y el elefante es  una parábola  muy antigua,  que ha sido transmitida por diversas tradiciones religiosas y filosóficas, incluyendo el budismo, el hinduismo y el jainismo. A lo largo del tiempo, se ha usado para mostrar la relatividad de la verdad, la falta de objetividad y la importancia de la comunicación y el respeto por diferentes perspectivas, especialmente en contextos de conocimiento limitado.

Varios autores han adaptado o popularizado esta parábola, entre ellos Rumi,  sufí persa del siglo XIII. 

En la actualidad, existen múltiples adaptaciones infantiles y pedagógicas como la que compartimos a continuación:

https://youtu.be/iKEkwMR8cFQ?si=UVjAhTcuJtp3YtlL


Otros cuentos para reflexionar:







👉Ubuntu



4 ene 2026

El elefante encadenado. Cuento y reflexión


 ¿Alguna vez has sentido que no podías conseguir algo y ni siquiera lo has intentado una sola vez o tras haberlo intentado una y otra vez dándote por vencido? ¿Lo volviste a intentar más tarde, en otras circunstancias? ¿Cuál fue tu resultado? 

Muchas veces  cargamos inconscientemente, las ataduras, que nos limitan psicológicamente, que nos imprimieron en el alma, tan profundamente, desde que éramos pequeños, y que malograron nuestra autoestima y confianza, en nuestras posibilidades.

 Si de pequeño te van enseñando que no eres capaz de hacer una determinada cosa, al final estarás convencido de que no puedes hacerlo y ni siquiera te molestarás en intentarlo.

Aquí tenemos un breve cuento de Jorge Bucay, que se ha convertido en un clásico, y nos habla de todo esto.

El elefante encadenado

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por casi todos los  niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir. El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta? ¿Por qué no huye? 

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?». No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez. 

Hace algunos años, descubrí , por suerte para mí,  que alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

«El elefante del circo no  escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy pequeño».

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era realmente demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia futura, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. 

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que NO PUEDE.  Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza... 

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo del elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré. Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: No puedo y nunca podré. 

Cuentos para pensar de Jorge Bucay.

Aquí el propio autor lo cuenta:


En este otro video una lectura caracterizada del cuento de Jorge Bucay con ilustraciones de Gusti destinada a niños  de 6 a 8 años:


Otros cuentos para reflexionar:







👉Ubuntu


1 ene 2026

Calendario con efemérides de Enero 2026 "El Principito"


 ¡Bienvenido Enero!

Nuevamente Enero nos abre las puertas del año y  nos trae nuevas oportunidades para seguir soñando y creando  proyectos....

En Mi sala Amarilla  retomamos lo que ya es tradición: la publicación mes a mes del calendario con enlaces a información y recursos para cada efemérides.

Este año los calendarios están editados con ilustraciones y frases del Principito. 

El Principito es considerado como uno de los mejores libros de todos los tiempos y un clásico contemporáneo de la Literatura Universal. Es una novela corta y la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry . 
Si bien por su estilo sencillo, es considerado como un libro para niños, por su carácter reflexivo sobre la vida, la sociedad y el amor, resulta de interés para todas las edades.


1 de enero
 ➥   Año Nuevo 

 6 de enero
 ➥   Día de los Reyes Magos
        ►Reflexión para el Día de Reyes
        ►Imágenes           


10 de enero
 ➥    Aniversario del fallecimiento de María Elena Walsh

            
23 de enero:
 ➥    Día nacional del Músico

                             
26 de enero:
 ➥   Día mundial de la Educación Ambiental
      ►Recursos sobre el Medio ambiente

27 de enero:
 ➥   Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto 
                     
                    
30 de enero:
 ➥   Día Escolar de la No Violencia y la Paz
      ►Recursos escolares para el Día de la paz


La frase y reflexión que nos trae el Principito en ENERO:



El valor de algo o alguien reside en el tiempo, cuidado y afecto que invertimos en ello, no en sus características físicas; lo que se cultiva con dedicación y atención se vuelve único e indispensable para nosotros, como el zorro le enseña al principito sobre su rosa. 

Origen: Es una enseñanza clave del zorro al principito, después de que el principito se decepciona al ver un jardín lleno de rosas, creyendo que la suya no era especial.

Significado: El tiempo invertido (cuidarla, regarla, escucharla) crea un lazo de afecto y responsabilidad que la hace diferente de todas las demás rosas, aunque sean idénticas en apariencia.

Lección: Subraya que las relaciones (amorosas, de amistad) se vuelven valiosas por el compromiso, la atención y el amor que se les da, no por su utilidad o belleza intrínseca.