Howard Gardner ha catalogado la música como una de las siete inteligencias básicas formadas en nuestro sistema genético. Antes que él, siguiendo a Maria Montessori, Jean Piaget reconoció la música como una inteligencia innata preparada para desplegarse en los primeros años de vida.
Por su comprensión intuitiva del desarrollo humano en general, otro pedagogo, Rudolf Steiner hizo de la música una piedra angular de su extraordinario sistema de educación Waldorf. Él reconocía la música como el cimiento del intelecto, la creatividad, la capacidad matemática y el desarrollo espiritual, y como tal vez la forma más grande de arte, por derecho propio.
Es muy valioso despertar con música la inteligencia, la salud psicofísica y la creatividad del niño
invitándolos a seguir sus melodías, incorporar su letra, moverse a su compás y explorar sus dimensiones emocionales y. armónicas en toda su belleza y profundidad. Al mismo tiempo, la música interacciona con el niño de muchas formas, evolucionando de manera natural el cerebro, algo que el aprendizaje por repetición, no consigue.
La música, el ritmo, el tono y la vibración del sonido sirven para organizar la materia, para crear
estructuras en el espacio y el tiempo. Sus efectos son claros y medibles, llegando al cerebro humano a través del oído, la música interacciona a nivel orgánico con una variedad de estructuras neurales.
Cantar al bebé-niño canciones infantiles, acunarlo con ritmo, hacerlo bailar animadamente, ofrecerle tranquilos momentos escuchando música clásica para brindarle armonía, estímulos y alegría a su vida.
La música clásica seleccionada adecuadamente y el cancionero infantil tradicional contienen todos los ritmos y las formas de lenguaje esenciales, sea el idioma que sea. Enseñarle al bebé a apreciar la música contribuye, a preparar su cerebro para dominar la estructura compleja del lenguaje.
Cuando el niño comienza a caminar, la música es como una mano segura que ayuda a su psique y cuerpo a moverse juntos. Inteligencia y emoción se equilibran.
A medida que interioriza el sentido del ritmo, que finalmente va a regular su actividad física y el dar y recibir de su relación social, aprende a “pedir” melodías y canciones conocidas para crear un ritmo diario que puede formar el fundamento sólido de una vida segura y confiada.
Mediante experiencias físicas de manos y oídos activos, cantar canciones conocidas con movimientos, bailar al compás e inventar historias musicales sirve a los niños para desarrollar sus lenguajes y aprender.
En las últimas décadas se han realizado muchísimos estudios sobre los modos concretos que el sonido, el ritmo y la música pueden mejorar nuestra vida. Los resultados de los estudios realizados con música de Mozart han sido especialmente sorprendentes, y han dado origen a la expresión Efecto Mozart; que abarca la capacidad de la música de Mozart para intensificar temporalmente la percepción y la inteligencia espacial; su poder para mejorar la concentración y la habilidad verbal de los oyentes; su tendencia a facilitar el salto a la lectura y la expresión lingüística.
- Comenzar a comunicarse y conectar con él con la música.
- Estimular el desarrollo de su cerebro en toda su infancia.
- Influir positivamente en sus percepciones y actitudes emocionales.
- Darle modelos de sonidos a partir de los cuales él puede forjar su comprensión del mundo físico.
- Disminuir su grado de estrés emocional o dolor físico, desde los primeros años.
- Favorecer su desarrollo motor, como la agilidad y soltura para aprender a gatear, caminar, saltar y correr.
- Mejorar su capacidad lingüística; su vocabulario, expresividad y facilidad de comunicación.
- Introducirlo en un mundo más amplio de expresión emocional, creatividad y belleza estética.
- Estimular su dotes sociales.
- Ayudarlo a forjar un sólido sentido de identidad.
Quinteto para Clarinete en La: Actividades previas al descanso. Restaurar la calma. Cuando el niño sienta el estrés del medio, esta pieza pausada y mágica le permitirá relajarse. Sugerí que cierre los ojos y dejá que Mozart dé un suave y relajante masaje a sus oídos.
escondidas, carreritas, cintas, globos. Mirar alrededor en busca de un amigo y correr a esconderse al compás de la música. Después sentarse y volver a escucharla descansando.
Sinfonía Nº 4 en Re: Las primeras huellas plásticas de un deambulador. Dibujar, pintar, activa el desarrollo espacial natural del hemisferio cerebral derecho. Dale dactilopintura, crayones... y sobre la superficie que elijas, dejá que los sonidos de esta pieza le inspiren la imaginación.
Concierto para flauta y arpa: Actividades pre-sueño, oscurecimiento de la sala, preparación de colchonetas, chupetes y objetos transicionales. La música suave enmascarará los demás sonidos del lugar y aquietará poco a poco su mente y su cuerpo.
LAS CANCIONES, NANAS Y RIMAS DE SORTEO que te proponemos no han sido seleccionadas
por edades, ya que estarán supeditadas a los objetivos que tenga el maestro, para qué, cómo, cuándo, por qué utilizarlos y también tendrá en cuenta la etapa evolutiva por la que transita su grupo.
Comenzamos con antiguos y nuevos juegos de dedos y manos, que desde que el niño sigue al educador con la mirada podemos jugar para él.
Son para cantar o decir con ritmo, mientras nuestros dedos o manos vienen y van siguiendo la letra.
Las canciones de cuna, las nanas son nuestras grandes aliadas en el momento de iniciar el ritual del sueño
Desde el arrorró que perdido su origen en el fondo de los tiempos hasta Canción para bañar la luna de María Elena Walsh, pasando por Duerme negrito de nuestro folklore e innumerables nanas que hemos escuchado en nuestra infancia.
Aquí van las que han sido cantadas por madres y abuelas a los niños de occidente:
A los bebes-niños los maravilla escuchar, ver y sentir corporalmente las rimas de sorteo dichas y jugadas por su maestra y permite a lo largo de los años de la infancia aprendizajes múltiples desde el ritmo de la palabra hasta complicadas relaciones matemáticas.
Disfruta con algunas de ellas:
Estará en cada una de las docentes del jardín maternal realizar una buena selección de las mismas, dejando de lado estereotipos mediáticos para ir en busca de calidad auditiva.
- Conjunto Promúsica de Rosario.
- María Elena Walsh por María Elena Walsh
- Piojos y piojitos.
- Amapola (todos)
- Beatles para niños
- Mazapán Antología
- Pipo Pescador
Estos son solo algunos de los grupos y autores que pueden acompañar a los bebes-niños en esta etapa, siempre y cuando se seleccionen los momentos adecuados para escuchar, para hacer rondas o cantar, no poner como “música de fondo” porque allí estaríamos muy lejos de educar musicalmente y también de poder desarrollar sus lenguajes.
Es posible que al principio no sea fácil recordar las canciones o moverse al compás, pero con la práctica se hace más fácil. Escuchar y hacer música es una parte enriquecedora y positiva de la experiencia humana, y puede cambiarles la vida a los niños.
Los niños aprenden mejor de las personas que los aman, no de las que exhiben la mayor pericia técnica.
Lecturas complementarias de los temas desarrollados:
Fridman, Ruth “El nacimiento de la inteligencia musical” –.
Willems “La educación musical de los más pequeños” – Eudeba..
Malbran, S. “El aprendizaje musical de los niños” – Pac.
Don Campbell “El efecto Mozart” Editorial Urano. 1999
Elias, M. J.; Tobias, S. E. y Friedlander, B. S. Educar con inteligencia emocional. Editorial Plaza y Janes. Barcelona. 1999

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