1 sept 2022

Exploración de libros y lectura en voz alta en en el Jardín Maternal




Esta propuesta fue llevada a cabo en el Jardín Maternal Nº1 de la ciudad de La Plata (sala de 2 años). Docente: Rocío Villabrile. Sala de deambuladores, docente: María Andrea Barata. La misma fue acompañada por el equipo directivo y docente de toda la institución y de la Inspectora de área, Prof. Claudia Bevacqua.

El propósito de la propuesta es mejorar las condiciones de enseñanza para brindar a los más pequeños variadas y múltiples oportunidades para iniciarlos en el contexto escolar como parte de una comunidad de lectores. Atendiendo a las particularidades de este ciclo, la situación que se presenta a continuación está diseñada en dos momentos: el primero, de exploración de libros, promueve la lectura exploratoria (un título, un fragmento) y el segundo, de lectura en voz alta por parte del docente, que tiende a la lectura exhaustiva (el texto completo).

Las dos instancias de esta situación que se presentan en simultáneo -canasto de libros y lectura del maestro- permiten que los niños sigan la lectura del cuento a la vez que pueden explorar otros libros puestos a su alcance. Esta es una de las condiciones necesarias cuando se trata de grupos de niños de entre 1 y 2 años que están aprendiendo a conformarse como grupo y a compartir la lectura de un cuento y conociendo el intercambio acerca de los efectos, entre todos. También se trata de valorar y enseñar tanto la lectura de fragmentos como la exhaustiva, ya que son dos modos en los que la misma se realiza socialmente por los lectores en diversos contextos.

La voz de numerosos docentes alertan sobre “obstáculos” que impiden llevar adelante la situación de lectura, diciendo: “se corta todo el tiempo”, “el que estaba sentado escuchando se cansa y se va, y el que no estaba se incluye” o en la mayoría de las oportunidades, “intentamos todo el tiempo, antes o durante la lectura, que estén todos escuchando, pero es difícil de lograr”. La realidad indica que el docente termina leyendo para dos o tres niños mientras el resto deambulan. Se trata entonces de convertir lo que habitualmente se menciona como una dificultad en un propósito a alcanzar, es decir, en contenido de enseñanza.

Estas situaciones, que suelen ser los primeros acercamientos, deben convertirse en una situación de enseñanza y de aprendizaje. Acercarse a los libros, tomarlos, abrirlos, recorrerlos y descubrir las historias que encierran en su interior, no es innato ni espontáneo, necesita de la intervención sistemática del docente. Por ello, seleccionar el material, planificar algunas intervenciones para cada uno de sus momentos, son condiciones necesarias; como también propiciar diversidad de situaciones donde puedan acercarse para disfrutar, leer y explorar. Estos son modos de ejercer las prácticas del lenguaje que luego podrán sostener con autonomía también fuera del aula.

Planificación de la situación

Propósitos didácticos:
  • Brindar oportunidad de ejercer el derecho de elegir un libro entre otros.
  • Favorecer la exploración de diversidad de libros compartiendo las historias que habitan en su interior.
  • Sostener la lectura de las historias cada vez con más atención y favorecer modos de intercambio acerca de los efectos que las mismas producen.
Propósitos comunicativos:
  • Seleccionar libros para explorarlos y compartir los hallazgos con los compañeros y el docente.
  • Disfrutar del mundo creado en los cuentos e iniciarse en el intercambio con otros lectores.

Condiciones didácticas:
  • Conocer el acervo de libros con que se cuenta en el Jardín para tomar algunas decisiones a la hora de planificar las situaciones.
  • Seleccionar los libros que se van a ofrecer.
  • Prever intervenciones para el primer y segundo momento.
  • Prever momentos de presentación de la propuesta así como de cierre de la misma. En ambos casos se trata de favorecer marcas de continuidad y de sistematicidad propias de esta actividad permanente así como tender a fomentar los intercambios entre niños y entre el docente y el grupo.

Criterios de selección de los libros:
  • Que haya un libro para cada niño y que sobren 2 o 3 para que todos los niños ejerzan el derecho de elección.
  • Incluir libros conocidos por ellos, leídos en años anteriores en el ámbito familiar  y/u otros que se hayan leído durante las sesiones de lectura simultánea.
  • Seleccionar libros que pertenezcan a una misma colección, serie, autor (buscar guiños o pistas gráficas en las tapas).
  • Libros desconocidos por ellos.

Secuencia de trabajo

Primer momento: exploración de los libros por parte de los niños


a- Ofrece para la exploración un conjunto de libros de la biblioteca previamente seleccionados.

El maestro presenta los libros creando un clima propicio para la lectura. Procura generar un espacio distendido, un clima agradable que invita al contacto con los libros.
Según la cantidad de niños, utiliza directamente el canasto o coloca los libros con la portada hacia arriba en una alfombra o mesa baja que permita que los niños puedan verlos sin dificultad. Mientras realiza esta tarea va nombrando algunos libros e indicando algunos datos -sobre todo el título- ya que en estas edades no es tan significativo saturar de información sobre autor o colección y requiere cuidar que la situación no se torne demasiado larga. El propósito es que los niños progresivamente vayan conociendo acerca de los libros: el título, para así nombrarlos, alguna imagen interesante que les llamó la atención, un fragmento por cómo “suena”, que se reitera, o por el efecto que produce.

Como la propuesta está encuadrada en una actividad permanente que se desarrolla durante un periodo sostenido (todo el año) y con una frecuencia (al menos una vez por semana), cada vez que realiza esta situación, deja algunos libros ya conocidos e incorpora dos o tres libros diferentes a los utilizados en ocasiones anteriores.

b- Propone que cada niño seleccione un libro entre los disponibles para explorar y leer.

Cada vez que se inicia la propuesta, el docente va promoviendo pensar unos instantes antes de seleccionar el libro y que puedan elegir nombrándolo por su título (puede ser aproximado), por el personaje (“el de Federico”, “el del ratoncito”), por alguna parte que descubrieron, por la imagen o por la lectura de la maestra (“el que se cayó en el pozo”).
Estos indicios tienen sentido para el docente ya que son datos importantes que dan cuenta de cómo los niños van ampliando su conocimiento sobre el mundo de los libros y son aspectos a documentar como parte del registro pedagógico que pone en evidencia los aprendizajes y su relación con las condiciones de enseñanza.

En momentos en que los niños exploran los libros, la o el docente interviene observando,  compartiendo algunos hallazgos y comentarios, lee algunos párrafos del texto para generar mayor interés en los niños, para resaltar alguna parte que a ella le gustó mucho, se detiene en
algunas ilustraciones para compartir comentarios sobre las mismas. A veces solo se acerca al
niño o al pequeño grupo, ya que no intervenir es una decisión de la intervención. La propuesta
continúa con la lectura en voz alta para todos de un libro seleccionado previamente. 

Segundo momento: el maestro lee un libro para todos

El docente anuncia, sin retirar los libros del alcance de los niños, que se acerquen porque va a leer un libro que eligió especialmente para ellos. En este momento y durante la lectura deja que los niños se vayan incorporando según sus tiempos y deseos. Algunos escuchan atentamente, otros siguen explorando libros mientras escuchan la historia leída, otros se levantan para señalar las imágenes. La lectura no se interrumpe para tratar de “juntar” a los niños o para que escuchen ordenadamente cerca de ella o él, esto se logra a partir de la frecuencia y la continuidad con que se proponga y sostenga esta situación. La maestra presta atención a los comentarios y gestos que van haciendo; al finalizar la lectura los retoma y vuelve a leer alguna de las partes referenciadas por ellos.

Intervenciones del docente

Es sustantivo que el docente en sus intervenciones se posicione como lector.
Algunas posibles:
  • En el momento de presentar los libros:
Les voy a mostrar los cuentos que elegí para leer con ustedes.
Este cuento se llama… (mostrando la tapa del libro), lo elegí porque cuando
lo leí…
Este cuento lo escribió… tengo otro de la misma autora que se llama…
En este cuento aparecen algunos personajes que hacen diferentes cosas… les
voy a leer una parte…
En este cuento hay otros personajes que son…
Me gustó este cuento porque…
  • Durante el momento de la exploración:
Les voy a leer una parte que me gustó porque…
Escuchen cómo el autor nos cuenta qué hace este personaje… (lee el párrafo)
  • Antes de leer en voz alta:
Hoy elegí este cuento porque…el autor es…el mismo autor que escribió…
La docente tratará de sostener sin interrupciones la lectura del cuento no obstante en la práctica social los lectores participamos de disrupciones y vamos utilizando diversas estrategias para recuperar lo leído, para sostener el contenido releyendo, hojeando hacia atrás, intercambiando con otros.
  • Después de la lectura
Vamos a guardar en la biblioteca algunos cuentos que otro día vamos a leer… vamos a dejar en la sala porque…… me llamó la atención cómo el autor usaba las palabras… este que eligió… le gustó lo que hacían los personajes… a mí me pareció que Juan se reía cuando leí esta partecita…

Estas intervenciones buscan destacar algunos de los criterios de selección de los libros que la docente tuvo en cuenta para organizar la mesa, así como retomar los intercambios que surgieron en el momento de la exploración y los efectos que se observaron en los rostros de los niños o en las expresiones que utilizaron.

Algunos indicadores de evaluación

Durante la exploración de libros se podrá observar:
¿Qué dicen los niños mientras exploran?
¿Qué hacen? Eligen-comparten (con quién)-buscan.
¿Se detienen en algún fragmento, imagen?
¿Señalan?
¿Realizan anticipaciones?
¿Permanecen con un mismo libro o cambian todo el tiempo?
¿Solicitan la lectura?

Los libros se van incorporando a la biblioteca

La biblioteca de la sala se organiza a partir de las sucesivas exploraciones y lecturas por parte del docente. Los libros se incorporan considerando tres o cuatro libros seleccionados previamente, incluyendo además el que leyó el docente en voz alta para todos.

Involucrar a los niños en el armado de la biblioteca potencia su sentido y uso, al poder en los días
siguientes reencontrarse con los libros, volver a elegirlos, ahora con otra mirada. Este reencuentro
en nuevas situaciones de exploración permite, que puedan “hablar” más acerca de ellos.

Se acordará la importancia de sostener esta propuesta a lo largo del año, incluyéndola
en la planificación anual de todas las salas, teniendo en cuenta los criterios de diversidad,
continuidad y progresión.



La Biblioteca como parte de la “multitarea”

La biblioteca puede ser incorporada como parte de la organización de situaciones de enseñanza en multitarea. Esta modalidad de organización propone ofrecer en simultáneo distintas situaciones de enseñanza para desarrollarlas en pequeños grupos o parejas. Por ejemplo, armar dos o tres escenarios con situaciones de juego dramático, juegos de construcción con materiales no-estructurados y el espacio de la biblioteca.

La exploración de libros como opción de la multitarea también está mediada por la intervención del docente quien siendo un lector convoca a volver con autonomía sobre los libros. El docente interviene participando en expresiones mutuas de afecto, ofreciendo disponibilidad corporal, realizando acciones conjuntamente con los niños, acompañando con la palabra, lo que permitirá la construcción de significados.

Formar lectores competentes requiere que los niños, desde muy pequeños, tengan la posibilidad de “apropiarse” de los libros, es decir, manipularlos, explorarlos, leerlos, compartirlos con otros poniendo en juego múltiples lecturas y recorridos. Es la Sala y el Jardín Maternal un espacio propicio para iniciarlos en esta experiencia y un compromiso a asumir por todos los docentes.

Títulos de obras literarias sugeridas 

“Tomasito” de Graciela Cabal. Editorial Alfaguara Infantil.

“Tomasito cumple dos” de Graciela Cabal. Editorial Alfaguara Infantil.

“Juguemos en el bosque”. Ediciones Ekaré.

“El libro que canta” de Yolanda Reyes. Editorial Alfaguara.

“Arroz con leche, las canciones de la abuela” (con CD). Colecciones de la Abuela Editorial Kumquat.

“Federico dice no” de Graciela Montes. Editorial Sudamericana.

“Federico y el mar” de Graciela Montes. Editorial Sudamericana.

“Federico no presta” de Graciela Montes. Editorial Sudamericana.

“Federico se hizo pis” de Graciela Montes. Editorial Sudamericana.

“Anita quiere jugar” de Graciela Montes. Editorial Alfaguara.

“Anita dice dónde está” de Graciela Montes. Editorial Alfaguara.

“Anita junta colores” de Graciela Montes. Editorial Alfaguara.

“Qué pasaría si…” de Stamp Misfeldt. Editorial Unaluna.

“Y el pequeñito dijo…” de Jean Maubille. Editorial Océano Travesía.

“Libérame” de Alex Sanders. Editorial Corimbo.

“Mi casa” de Émile Jadout. Colecciones Luciérnaga / Edelvives.

“¿Cómo te sientes?” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Un gorila” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Cosas que me gustan” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica

“Me gustan los libros”de Anthony Browne. Editorial Fondo de cultura económica.

“Un cuento de oso” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“El libro de osito” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Mi mamá” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Mi papá” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Cosita linda” de Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“¡Qué calor!” de Mako Taruishi. Editorial Corimbo.

“Élmer y el clima” de David Mac Kee. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“El baño de Elmer” de David Mac Kee. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“El chapuzón de Elmer” de David Mac Kee. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Un día con Elmer” de David Mac Kee. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Los amigos de Elmer” de David Mac Kee. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Con locura” de Émile Jadout. Colecciones Luciérnaga / Edelvives.

“Sapo de otro pozo” de Rodrigo Folgueira y Poly Bernatene. Editorial Unaluna.

“Pato está sucio” de Satoshi Kitamura. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Gato tiene sueño” de Satoshi Kitamura. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Perro tiene sed” de Satoshi Kitamura. Editorial Fondo de Cultura Económica.

“Ronda para ir a la cama” de Beker, Irena. Libros del Quirquincho.

“La Plaza tiene una Torre” de Machado, Antonio. Ediciones Colihue.

“María, Mariana, Mariela” de María Teresa. Ediciones Colihue.

“Chumba a cachumba”. Ediciones Ekaré.

“Pepa y Bidú”, de María Inés Bogomolny- Mirta Goldberg. La brujita de papel.

“Cucú- cucú La rana”, de María Inés Bogomolny- Mirta Goldberg. La brujita de papel.

“Gastón, ratón y Gastoncito. En el mar de las sorpresas”, de Nora Hilb. A-Z Editora.

“Gastón, ratón y Gastoncito. En un pozo muy oscuro”, de Nora Hilb. A-Z Editora.

“Gastón, ratón y Gastoncito. En el pantano de mil colores”, de Nora Hilb. A-Z Editora.

“Gastón, ratón y Gastoncito. Salen de paseo”, de Nora Hilb. A-Z Editora

Fuente : Exploración de libros y lectura en voz alta para todos desde el Primer Ciclo de la Educación Inicial. Dirección Provincial de Educación Inicial


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