Es una herramienta fundamental para identificar las fortalezas y debilidades del grupo, así como las necesidades y potencialidades de cada uno de los estudiantes para planificar acciones pedagógicas que promuevan un aprendizaje significativo y un desarrollo integral.
La verdadera evaluación exige el conocimiento a detalle del alumno, protagonista principal, con el propósito de adecuar la actividad del docente (métodos, técnicas, motivación), su diseño pedagógico (objetivos, actividades, sistema de enseñanza), e incluso el nivel de exigencia, adaptar o adecuar el diseño, el proyecto educativo a cada persona como consecuencia de su individualidad. Por lo que respecta a la evaluación de los alumnos no sólo se observan sus conocimientos previos (conocimientos, interpretaciones, comprensiones, aplicaciones, actitudes, destrezas, hábitos, etc.) sino también su estado físico, emocional, inteligencia, maduración, capacidades, intereses, limitaciones.
La verdadera evaluación exige el conocimiento a detalle del alumno, protagonista principal, con el propósito de adecuar la actividad del docente (métodos, técnicas, motivación), su diseño pedagógico (objetivos, actividades, sistema de enseñanza), e incluso el nivel de exigencia, adaptar o adecuar el diseño, el proyecto educativo a cada persona como consecuencia de su individualidad. Por lo que respecta a la evaluación de los alumnos no sólo se observan sus conocimientos previos (conocimientos, interpretaciones, comprensiones, aplicaciones, actitudes, destrezas, hábitos, etc.) sino también su estado físico, emocional, inteligencia, maduración, capacidades, intereses, limitaciones.
Es oportuno destacar que este diagnóstico estará en proceso continuo y podrá modificarse a partir de la realidad educativa.
ALGUNAS PAUTAS Y MODELOS PARA LA EVALUACIÓN
1) La observación.
La observación sistematizada, acompañada del consecuente registro, se torna el instrumento más coherente con esta propuesta y más adecuado a los fines que se persiguen.
Es necesario para ello definir qué quiero saber, para saber qué tengo que mirar.
A partir de esto se elaborará el protocolo de observación (Planilla, Ficha, Cuadricula, que permite recoger los datos de manera sistematizada y organizada).
2) Registrar lo que el niño sabe y no lo que no sabe.
Esta premisa es fundamental, si sostenemos que el diagnóstico describe las maneras de actuar del alumno, así como qué conocimientos posee y activa para construir nuevos saberes
3) Apoyarse en indicadores de la evolución de las adquisiciones del conocimiento.
Las diferentes etapas en la adquisición de niveles conceptuales y competencias se prestan a ser utilizados como indicadores de procesos cognitivos.
4) Realizar un registro práctico y funcional.
El registro debe ser claro y práctico. Consideramos que basta con incluir algunos apartados claves:
a) Datos identificatorios del grupo
- Clase:
- Grupo:
- Nº de integrantes:
- Niñas:
- Varones:
- Cursan por primera vez:
- Cursan por segunda vez:
b) Datos sobre los conocimientos y competencias de los alumnos.
- Para cada alumno, señalar el nivel de sus competencias en las distintas áreas.
c) Notas complementarias.
- Consiste en información acerca de los comportamientos, gustos, preferencias y otros aspectos que puedan ser de interés.
Ejemplos de registros de evaluación:
5) Completar el registro con entrevistas.
La entrevista es también un instrumento que en todo proceso evaluatorio ayuda a comprender.
Se realiza con el propósito de recoger información complementaria acerca del alumno, por lo tanto puede estar dirigida a los padres u otros maestros que hayan sido docentes de estos niños.
Pueden ser abiertas o semi dirigidas y es necesario también registrar lo que de ellas se recoge.
Un requisito imprescindible en su realización es saber escuchar y asumir una actitud lo más abierta posible a recepcionar los aspectos valiosos que posee cada alumno.
MODELO DE ENTREVISTAS
6) Elaborar un informe.
Las hojas de registro que se fueron llenando con lo observado serán luego analizadas y de su lectura se configurará un panorama del grupo de clase.
El eje central del mismo será la descripción de lo que los alumnos saben hacer y es importante elaborar algunas categorías donde se conformen sub-grupos de niños según niveles conceptuales y saberes construidos.
Vale insistir en que lo que se describe es lo que los alumnos saben y en lo posible se realiza de la manera más detallada.
Un diagnóstico de este tipo brinda información específica acerca de cada uno de los alumnos, por lo que puede ser utilizada tanto para un diagnóstico individual como grupal.
GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DEL DIAGNÓSTICO EN JARDÍN MATERNAL
Tomado de: Documento de apoyo para Profesorado de Educación Inicial, Instituto de Formación Docente Cgo. Guido De Andreis. Profesora María Cristina Grillo. 2014.
Observar al grupo de niños (lactantes, gateadores, deambuladores y 2 años, según corresponda) en diversas situaciones en las que actúe a través del:
- Movimiento
- Emoción
- Expresión
- Comprensión
Y en sus relaciones:
- Consigo mismo
- Con los otros
- Con los objetos
Registrar, lo mas objetivamente posible (por escrito, fotos, videos, grabaciones) estas situaciones, nos aportará datos concretos sobre su actual momento de desarrollo.
Estos registros deben incluir:
- Nombres, edad en años y meses, descripción del grupo y del ambiente físico, tiempo aproximado del registro.
- Consignar todo lo que ocurra en el grupo durante la observación, incluyendo los diálogos (entre docente y/o niños).
- Leer detenidamente los registros realizados y cotejarlos con los aspectos evolutivos ampliamente desarrollados en el Diseño Curricular de Educación Inicial, Primer Ciclo Jardín Maternal de la Provincia de Buenos Aires o las pautas evolutivas de la psicología del desarrollo; de este modo podremos inferir su motricidad, lenguaje, desarrollo intelectual, construcción psíquica, etc.
- Con los datos recogidos elaborar el diagnóstico evolutivo del grupo
Siguiendo las indicaciones de la guía, una maestra de la sala de lactantes, elaboró el siguiente diagnóstico de su grupo, (Primera evaluación del año, mes de marzo).
DIAGNÓSTICO EVOLUTIVO
Sala de lactantes:
Por el momento, son cinco los bebés que integran la sala; ellos son: Celina, Agustina, Malena, Alejo y Gian Franco.
Las edades van desde los 5 a los 6 meses de vida, transcurriendo todos por la misma etapa evolutiva.
Responden a estímulos verbales cara a cara, emiten gorjeos, arrullos, sonidos guturales, gritan al descubrirse la voz.
Estando boca abajo, levantan los hombros extendiendo los brazos, mueven la cabeza hacia el lugar de donde proviene el sonido, pasan un objeto de una mano a la otra.
Intentan tomar los objetos que están a su alcance, se deslizan por la colchoneta grande, lo que da inicio al reptado; permanecen sentados con o sin apoyo por breves momentos arqueando la espalda; intentan levantarse si se los toma de las manos.
Se encuentran en pleno desarrollo del “juego ejercicio”: juntan y separan las manos, se tocan un pié. Toman un objeto y con movimientos descontrolados, lo hacen sonar.
Cuando se les da la posibilidad de estar juntos dos o tres bebés en la colchoneta grande; se descubren, se tocan, se quitan el chupete, se sonríen, se hablan.
En cuanto a la alimentación, fueron incorporando la mamadera de manera gradual, pues al ingresar solo tomaban pecho. Esto se fue logrando en un trabajo conjunto con las familias. Además comenzaron a comer yogur y Alejo a almorzar, y ¡lo hace muy bien!.
Se duermen con la ayuda de algunas palmaditas y otras veces, solos.
Luego de ser alimentados y bien descansados, juegan largo rato en la colchoneta; generalmente con el gimnasio, observando con gran atención los objetos que allí se encuentran. También toman otros juguetes y se los llevan a la boca, así exploran el mundo que los rodea.
Les agradan enormemente los momentos de juego que compartimos. Les gusta jugar con las manos, mirarlas, moverlas y chuparlas. Rolan de un lado a otro. Sujetan objetos y los siguen con la mirada.
Disfrutan el momento del cambiado, se sonríen cuando reciben los masajes, que les brindan sus maestras, en sus cuerpitos desnudos. Les gusta que les hablen muy cerca y de frente.
Sostienen la cabeza y la giran. Los objetos que más les atraen son los que tienen colores llamativos y sonido. En general son bebés que no requieren la presencia permanente del adulto. Exteriorizan rápidamente sus necesidades básicas: sueño, alimentación e higiene, permitiendo a las docentes satisfacer las mismas. Se alteran al escuchar el llanto fuerte de otros nenes.
Es un grupo hermoso, que disfrutamos cada mañana.
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