*Entrada reeditada febrero 2026
"Enseñarle a un chico a andar en bicicleta suele ser un momento muy interesante y permite una reflexión más amplia.
El problema reside en el momento justo de sacarle las rueditas de la bicicleta ¿Cuándo puede valerse por sí mismo y no necesita de ese sostén, incluso, de nosotros caminando a su lado? ¿Y si se cae o golpea? ¿Está en condiciones de andar solo? ¿Y si siente que lo estamos abandonando? Éstas suelen ser las dudas de los adultos.
La metáfora de la bicicleta y las rueditas viene a la mente cada vez que se llega al Jardín en tiempos de adaptación. En muchos casos se observa que la situación de “despegue” parece eterna; mamás y papás que no logran tomar la decisión de “sacarle las rueditas”…
Es muy difícil administrar la gradualidad del despegue, tener la madurez y seguridad de tomar distancia para dejarlos crecer, cuando lo único que queremos en la vida “es tenerlo a nuestro lado”.
Crecer, aprender, madurar, es asumir el desafío de “saltar a lo desconocido”, “despegarnos de lo conocido” perdiendo la calidez y seguridad de lo familiar.
Aprendemos porque arriesgamos, porque asumimos los costos de lo nuevo y porque existen unos adultos que nos dan la garantía de que nos ayudarán si hay dificultades.
Es la gran paradoja… porque los amamos queremos que estén toda la vida con nosotros, pero también porque los amamos queremos que crezcan. La madurez es entender que crecer es lo mejor para ellos… más allá de nosotros".
El problema reside en el momento justo de sacarle las rueditas de la bicicleta ¿Cuándo puede valerse por sí mismo y no necesita de ese sostén, incluso, de nosotros caminando a su lado? ¿Y si se cae o golpea? ¿Está en condiciones de andar solo? ¿Y si siente que lo estamos abandonando? Éstas suelen ser las dudas de los adultos.
La metáfora de la bicicleta y las rueditas viene a la mente cada vez que se llega al Jardín en tiempos de adaptación. En muchos casos se observa que la situación de “despegue” parece eterna; mamás y papás que no logran tomar la decisión de “sacarle las rueditas”…
Es muy difícil administrar la gradualidad del despegue, tener la madurez y seguridad de tomar distancia para dejarlos crecer, cuando lo único que queremos en la vida “es tenerlo a nuestro lado”.
Crecer, aprender, madurar, es asumir el desafío de “saltar a lo desconocido”, “despegarnos de lo conocido” perdiendo la calidez y seguridad de lo familiar.
Aprendemos porque arriesgamos, porque asumimos los costos de lo nuevo y porque existen unos adultos que nos dan la garantía de que nos ayudarán si hay dificultades.
Es la gran paradoja… porque los amamos queremos que estén toda la vida con nosotros, pero también porque los amamos queremos que crezcan. La madurez es entender que crecer es lo mejor para ellos… más allá de nosotros".
Artículo del Lic. Gustavo Iaies
La metáfora de la bicicleta y las rueditas es un interesante relato para reflexionar con las familias durante el período de adaptación en el Jardín.
El ingreso al jardín supone un gran reto para los niños y niñas que van a tener que relacionarse en un espacio diferente, con muchos niños y adultos que no son de su confianza.
También es una experiencia muy significativa para las familias, que entre múltiples sentimientos deben aceptar compartir la educación y el cuidado de sus hijos con otras personas distintas de su núcleo familiar. Es posible y frecuente que esta circunstancia les inspire sentimientos ambivalentes. Por un lado, sentirán satisfacción por el importante paso que han dado para potenciar el crecimiento de su hijo, confiando en el logro de su paulatina autonomía, pero por otra parte surgirán dudas, temores e inseguridades, tanto respecto de los recursos que dispone su hijo, como sobre la institución que albergará al niño.
También es una experiencia muy significativa para las familias, que entre múltiples sentimientos deben aceptar compartir la educación y el cuidado de sus hijos con otras personas distintas de su núcleo familiar. Es posible y frecuente que esta circunstancia les inspire sentimientos ambivalentes. Por un lado, sentirán satisfacción por el importante paso que han dado para potenciar el crecimiento de su hijo, confiando en el logro de su paulatina autonomía, pero por otra parte surgirán dudas, temores e inseguridades, tanto respecto de los recursos que dispone su hijo, como sobre la institución que albergará al niño.
Juntos-familia y escuela- tendremos que acompañar a los pequeños en este proceso para que tomen confianza en sí mismos, se sientan seguros, convencidos, protegidos y queridos.
Les comparto un extracto del texto en esta tarjeta que puede servir de obsequio para cierre de la reunión inicial.
Pueden descargar las tarjetas las aquí para imprimirlas con una buena definición:
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...Crecer, aprender, madurar, es asumir el desafío de “saltar a lo desconocido”, “despegarnos de lo conocido”...
ResponderEliminarExcelente metáfora...hay que soltarlos por su propio bien.
Un fuerte abrazo Sandra Luz y buen comienzo de semana.
Linda reflexión.Gracias Adri! Besitos
EliminarME HACE MUCHA ILUSIÓN ESTAR EN ESTA LISTA.
ResponderEliminarGRACIAS A TODOS POR DEJARME PARTICIPAR EN ESTE PROYECTO TAN INTERESANTE.
ME GUSTA ESTO DE INTERCAMBIAR IDEAS.
BESOS A TODOS.
GRACIAS.
BLANCA LAFARGA
Gracias a vos por participar Blanca.Besitos
EliminarNo conocía esta metáfora, Sandra. Gracias mil por compartirla. Un besazo.
ResponderEliminarYo tampoco Ana! La encontré de casualidad, navegando, y me pareció buena para compartir.
EliminarBesitos.
Me ha gustado mucho tu entrada, Sandra. Es una símil muy acertado. Lo anoto para próximas reuniones con las familias. Gracias por compartir. Un beso.
ResponderEliminarMe alegra mucho que te sea útil Lola. Gracias por tu visita.Besitos.
EliminarMuy bien todo lo que dices de "las rueditas".....
ResponderEliminarGracias por compartir.
Un besico.
De nada Blanca!Besitos.
EliminarGracias!!!
ResponderEliminarGracias a vos Alicia por pasar y dejar tu comentario.
EliminarHoy paso que el papi estaba más asustado que el niño es muy importante la calidez del personal y un ambiente agradable para recibir al niño
ResponderEliminarAsí es Katherine.Gracias por tu visita y comentario.
EliminarSaludos.
Me encantó. Gracias
ResponderEliminarMe alegra mucho Vanesa!!
EliminarBesos.
Excelente, gracias por compartir y lo compartire con mis padres ya wue este año trabajare con niños de 3 años.
ResponderEliminarMe alegra que te sirva Patricia.Te deseo un buen comienzo.
EliminarBeautiful blog
ResponderEliminar¡Bienvenida Rajani Rehana! Con gusto visitaré tu espacio.
EliminarPlease read my post
ResponderEliminarja ja la experiencia de la bicicleta la hemos vivido nosotras de niñas y luego con nuestros hijos y nietas.! Me encanta! volver a vivir la experiencia, Gracias, un besico.
ResponderEliminarQué linda sorpresa tu visita Blanca!! Gracias por pasar a leer.
ResponderEliminarBesos.
Juntos-familia y escuela- tendremos que acompañar a los pequeños en este proceso para que tomen confianza en sí mismos, se sientan seguros, convencidos, protegidos y queridos.
ResponderEliminarEso me parece fundamental en la vida de nuestros hijos.
Un abrazo, Sandra.
Espero que pases un buen día.
Tienes abierta la puerta a mi espacio también.
Muchas gracias por tu hermosa reflexión Marisa .
EliminarUn abrazo y feliz día.