2 feb 2017

Características del niño y la niña de 1 año.


En el desarrollo evolutivo de los niños de 1 a 2 años  se producen cambios de gran magnitud  tanto físicos como intelectuales,siendo en un principio personas que dependen en su totalidad del adulto para pasar a  adquirir progresivamente destrezas físicas que le proporcionarán independencia y autonomía.

Este período está básicamente orientado a establecer relaciones con el mundo exterior. El niño se adapta a situaciones nuevas, no sólo utilizando esquemas ya adquiridos, sino buscando y encontrando medios nuevos. Inicia la conquista de su autonomía, manteniéndose de pie y dando sus primeros pasos, cada vez con mayor seguridad.


También a esta edad comienza a interiorizar ciertas prohibiciones, motivo por el cual interesa que éstas sean pocas, fundamentales y permanentes, lo que le dará seguridad y confianza, ayudándole a estructurar sus pautas de comportamiento.

Se observan enormes progresos de control y dominio general del cuerpo. Alrededor del año y medio, complejiza sus habilidades en el andar: lo hace hacia atrás, pisa pequeños objetos del suelo y otras acciones similares. Sólo cuando el andar se haya automatizado, dejará de ser interesante como tal para él. El andar va a permitir al niño orientarse en el espacio, conocer más y mejor los objetos de su alcance y manipular mucho más.

A esta edad, aprenderá la función que tiene cada objeto, que es lo que se conoce como "actividad objetal", vale decir, le dará a cada objeto, el uso que le corresponde.

Asimismo, el lenguaje se irá desarrollando de forma importante, sobre todo a partir del año y medio. Es crucial que el niño vaya ejercitando este aprendizaje con un adulto, para lo cual se puede aprovechar su creciente interés por los cuentos. De esta manera, el niño irá perfeccionando la comprensión del lenguaje, y desarrollando el suyo propio.
Es importante destacar que en este período existe un desfase entre la comprensión y la producción del mismo, ya que la primera está más avanzada que la segunda. Si más allá de los dieciocho meses, no se ha producido la emisión de la primera palabra, será necesario consultar a un especialista infantil.

En el segundo año se consolida la actitud del niño ante la limpieza, ya que se produce, a finales de éste, el control de los esfínteres. Para ello y para que esa actitud sea positiva, se le debe facilitar el juego con elementos tales como arena, barro y agua, dejándole libertad de exploración. No se le deben imponer hábitos de limpieza, sino que ayudarle para que éstos se vayan formando.

En esta etapa el niño va a mostrar mucha avidez e inquietud por conocerlo todo, y su curiosidad le llevará también a explorar diferentes partes de su cuerpo. Es alrededor de los 2 años que surge el "no" como organizador de la conducta. Es la etapa de la negación frente a todo, y también ante la comida: ello puede convertir el momento de comer en un acto realmente difícil. Ha de tenerse presente que el "tocar" es, especialmente en estos momentos, una necesidad normal en su desarrollo, y la comida quedará también incluida en este sentido. Por lo mismo, se debe intentar, en lo posible, ser permisivo en este tema.


Características Evolutivas del niño  de 1-2 años

➽Desarrollo psicomotor:
A esta edad el niño pasa por diferentes fases de desplazamiento desde el volteo y el gateo hasta que logra caminar él solo.
Entre estas fases el niño debe vencer la dificultad que le supone mantener el equilibrio, primero sobre algún punto de apoyo (una persona, una barandilla, un mueble…) para finalmente permanecer de pie sin ayuda alguna.
 Es en este momento cuando el niño logra dar sus primeros pasos. A medida que domina la acción de caminar puede ir combinando dicha acción con otras de manera simultánea, como caminar y volver la cabeza hacia atrás, portando objetos…

La posibilidad de caminar le abre al niño un enorme abanico de posibilidades, ya que le permite explorar el entorno de un modo mucho mas amplio.
Debemos facilitarle y animarle su espíritu aventurero, pero siempre bajo la vigilancia de un adulto, ya que el niño no es consciente de los peligros que le rodean.

Antes de los 18 meses comienza a sentir curiosidad por los útiles gráficos y realiza sus primeros garabateos. Le gusta jugar con papeles (arrugarlos, rasgarlos, hacer bolas con ellos…) y sacar y meter objetos de los recipientes. Sus movimientos se van haciendo cada vez más precisos. A partir de los 18 meses los trazos son más firmes,  el niño puede inclinar un recipiente para vaciarlo, pasar páginas de un libro y realizar actividades que le dan autonomía como comer solo manejando la cuchara.

Al final de esta etapa es capaz de correr, saltar, dar patadas a una pelota, bajar escaleras solo.

➽Desarrollo cognitivo
En esta etapa las acciones del niño comienzan a caracterizarse por tener una intención. El niño no actúa porque sí, limitándose a responder a los estímulos, sino que comienza a comprender las consecuencias que tienen las acciones, mediante la experimentación y el descubrimiento por ensayo-error.

Comienza también a desarrollarse la comprensión de la permanencia de los objetos, esto es, comprende que aunque un objeto desaparezca (porque lo escondamos por ejemplo) sigue existiendo, y es un buen momento pues para realizar juegos de aparecer-desaparecer.

En torno a los 18 meses, empieza a realizar pequeñas asociaciones y emparejamientos y entender algunos conceptos (grande-pequeño, colores…).


➽Desarrollo del lenguaje

La adquisición del lenguaje comienza primero por la comprensión de palabras (juguetes, objetos cotidianos de frecuente uso, algunos animales o partes del cuerpo…) órdenes (del tipo: dame o toma), a la que posteriormente se unen las primeras emisiones del niño.

A los 12 meses comienza la etapa lingüística. El niño es capaz de integrar y relacionar un contenido o idea con determinados objetos. Lo más característico de esta etapa es un lenguaje especial que se denomina jerga: emite una serie de sonidos con cierto ritmo y entonación, aunque no todos lo utilizan de la misma forma. Parece que mantiene una conversación en un idioma que sólo él mismo entiende.

Es  frecuente el uso de onomatopeyas para nombrar algunos objetos o animales. Debemos respetar esta etapa por la que pasa el niño, pero corregirle repitiendo el nombre del objeto o animal correctamente para que vaya interiorizando el nombre real. Sus primeras frases constan sólo de una palabra, y al final de este año el niño es capaz de construir frases de tres palabras.

El lenguaje aún no está muy articulado. El niño/a se apoya en los gestos para comunicarse porque le falta expresividad verbal. Las vocalizaciones aumentan progresivamente. A medida que avanza el año nombra un número cada vez mayor de objetos. Entiende muchas más palabras de las que es capaz de pronunciar y comprende palabras y órdenes sencillas.

La compresión oral progresa rápidamente y utiliza una determinada palabra para expresar un amplio contenido que sólo es comprendido por quienes le rodean, en función del contexto y apoyado por los gestos. El vocabulario aumenta considerablemente, aunque no todos los niños progresan al mismo ritmo. Es capaz de responder a órdenes sencillas (recoger, guardar, buscar, sentarse…) y de combinar algunas palabras (ya está, se acabó…).

A lo largo de esta etapa irá mejorando el nivel de comprensión y expresión oral, aumentará el vocabulario y responderá a órdenes cada vez más complejas

En cuanto a la comprensión comienza entendiendo órdenes y respondiendo a ante estas.
Reconoce objetos al nombrarlos y los señala.
Cuando le enseñamos objetos debemos acompañar su nombramiento señalando el objeto y posteriormente limitarnos a nombrar el objeto sin indicarlo gestualmente, para comprobar que el niño comprende y asocia realmente la palabra al objeto.

En cuanto a la emisión de palabras, el niño comienza apoyando sus verbalizaciones con gestos (por ejemplo, señala el biberón y pide agua). Es frecuente e luso de onomatopeyas para nombrar algunos objetos o animales.
Debemos respetar esta etapa por la que pasa el niño, pero corregirle repitiendo el nombre del objeto o animal correctamente para que vaya interiorizando el nombre real.

Hacia los 18 meses su vocabulario ronda las 10 palabras (normalmente juguetes o personas cercanas, aunque también puede nombrar alimentos o partes del cuerpo).
Sus primeras frases constan solo de una palabra, y al final de este año el niño es capaz de construir frases de tres palabras.

➽Desarrollo personal-social:
El niño de 1 a 2 años adquiere una serie de habilidades que permiten iniciarse en el desarrollo de su autonomía.

Se reconoce en el espejo y puede ponerse alguna prenda de vestir por si solo.

En la alimentación, hacia los 18-20 meses podemos iniciar al niño en el manejo de la cuchara.

Hacia el 15º mes de vida,  puede participar de su cuidado e higiene lavándose las manos, y a partir del año y medio podemos comenzar a colaborar con el niño para que controle sus esfínteres, observando las horas en las que habitualmente reposiciona y orina, ayudados por su interés por comunicarnos sus ganas de ir al baño.

En cuanto a la socialización, el niño comienza a tomar conciencia y distinguir entre él mismo y la gente que le rodea.

Su juego empieza siendo de un modo solitario, pero poco a poco se relaciona con sus compañeros, comparte juguetes…

Al niño de 1 a 2 años le gusta jugar con todo tipo de cosas, manosear, desmontar, descubrir. Para él o ella, tocar es aprender. Es muy curioso, observa a los demás y aprende de las relaciones que establece. El juego es un medio para relacionarse con el entorno y lo guía, con mucha frecuencia es la imitación del adulto. Aprende de las relaciones que establece con los demás.

El niño vive en ésta etapa un sentimiento de confianza básica producida por la seguridad que le da el adulto con sus cuidados, de alimentación, higiene o sueño y de desconfianza cuando su mamá se va o se encuentra en una situación extraña.
Por eso es importantísimo el afecto, la comprensión, el cariño y el respeto que le conducirá a sentirse seguro e independiente.
     
 Al niño  de esta edad le encanta “tener público”, repite todo aquello que sabe que ha hecho gracia. Es capaz de expresar utilizando diferentes medios, distintas emociones: celos, alegría, tristeza, simpatía, ansiedad, extrañeza, desconfianza… A mediados de este periodo puede comenzar a desafiar la autoridad del adulto. Simplemente está reafirmando su personalidad y autonomía. Por eso su palabra favorita suele ser “no”, le encanta la provocación y mide su influencia sobre el adulto.

Fuentes consultadas:
http://www.psicologiainfantil

http://ptximeleta.blogspot.com.ar

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28 ene 2017

Características de los niños y niñas de 6 años


El niño de 6 a 7años está culminado un proceso evolutivo con profundos cambios físicos y psicológicos que dan origen a cambios en su comportamiento .

El paso  a la escuela primaria es de gran trascendencia y muy movilizador. Al entrar en contacto con un nuevo mundo social se intensifica aún más la relación con la realidad. Es así como el niño empieza a desprenderse de su "mundo de fantasía".


Todos los cambios que está experimentando le producen inseguridad y para combatirla y tratar de afirmar su personalidad, presenta conductas de obstinación que lo enfrentan a sus padres.

Puede también llegar a verse sobreexigido, sintiéndose frustrado cuando no logra cumplir con todo lo que los mayores esperan de él.

El rol de los padres en esta etapa es fundamental, puesto que se establecen interacciones importantes para la afirmación de su autoestima. Con frecuencia le piden que se comporte como "un niño grande" precisamente cuando se siente chico y asustado. Otras veces, cuando quiere actuar con independencia, se le recuerda que es chico; lo cual aumenta su confusión. La mejor forma de ayudarlo a pasar esta etapa de transición es darle cariño, destacando sus logros y capacidades, por sobre sus fracasos y limitaciones.

➽Desarrollo y cambios físicos:
Físicamente, el niño sigue creciendo y aumentando en peso y volumen de forma gradual. Algunos pierden definitivamente las redondeces de la primera infancia al estirarse y adelgazar.
 Su desarrollo muscular y óseo les capacita para desempeñar infinidad de movimientos con un buen grado de coordinación, agilidad y precisión. Su gran destreza manual y su necesidad insaciable de experimentar le pueden llevar, por ejemplo, a desarmar juguetes para verlos por dentro. Corregir al niño en este afán investigador es contraproducente.

➽Su resistencia física es admirable: parece que no se cansan nunca cuando están realizando actividades de su agrado. A estas edades suelen ser muy activos e imprudentes, porque el niño, confiado en sus capacidades, tiene la seguridad de que a él no le va a ocurrir nada. Dada su incesante actividad, es un buen momento para iniciarles en la práctica sistemática de algún deporte. También podemos utilizar esta predisposición natural para afianzar la lateralidad. Ejercicios físicos que favorecen su definición son: natación, ciclismo, patinaje, tenis, ping-pong, baloncesto…

La madurez cerebral: cabe considerar los 6 años como una frontera a partir de la cual una determinada dificultad debe recibir una consideración diferente. La incapacidad para controlar la orina por la noche, las dificultades en la lecto-escritura o la incorrecta pronunciación, deben valorarse de manera más detallada, dado que el cerebro ya ha alcanzado, en lo fundamental, su grado de desarrollo.

➽Desarrollo de la inteligencia: Siempre se ha considerado que el niño a partir de los 6 años empieza una nueva fase de la vida porque “empieza a razonar”. Los estudios científicos avalan el inicio de un cambio intelectual, que durará hasta los 11-12 años, y que Piaget denominó “periodo de las operaciones concretas”. En los años previos, el razonamiento del niño era más intuitivo, y presentaba un carácter cambiante y subjetivo. A partir de ahora, va aplicando las leyes lógicas a lo concreto.

➽Su lenguaje es ya muy desarrollado: tienden a hacer preguntas de forma incesante. En diálogo padre-hijo es fundamental para favorecer el desarrollo de su capacidad de reflexión. Sus preguntas deben ser contestadas y debemos razonar lo que decimos. De lo contrario, se dará cuenta de nuestra falta de juicio (o de nuestra injusticia, si se da el caso de que nuestra respuesta ha sido injusta) y podemos perder la confianza que tiene puesta en nosotros. Le encantará que le prestemos atención a todo lo que espontáneamente nos cuenta y, a su vez, puede generar rechazo el afán paterno de estar continuamente informado: “¿Qué has hecho?¿A qué has jugado? ¿Qué has comido?”. Una pauta general aconsejable es estar disponible para hablar cuando él quiera hacerlo. Las preguntas generales y abiertas resultan más eficaces para el diálogo que las reiterativas. Pero tendremos que tener la delicadeza suficiente para respetar sus secretos y su deseo de intimidad.

➽Su capacidad de concentración todavía es pequeña: debido a su inconstancia. Por ello, para que no rechace el estudio, éste debe suspenderse en la fase del precansancio. Los deberes para realizar en casa deben ser algo ligero y placentero. Lo realmente importante a esta edad es iniciar un sistema de trabajo con el fin de crear hábitos, pero no podemos someterle a exigencias que puedan predisponerle negativamente para futuros estudios. En esta línea, deberemos seguir presentando el estudio como un juego, porque todavía el niño no distingue totalmente lo uno de lo otro. Hay que evitar comentarios que puedan resultar negativos, incluso de soslayo: hablar mal del profesor o del colegio, o comentar que este año tiene que estudiar mucho porque Primaria es muy difícil. Tampoco son buenos los comentarios de aspecto positivo que minusvaloran la actividad educativa (el consabido, “¡qué bien que mañana no hay cole!”, de los viernes). Cosa bien distinta será que el niño, junto con su padre/madre riegue un tiesto o plante una lenteja, si en el colegio han trabajado ese tema. De esta manera damos una continuidad a su aprendizaje sin generar “islotes”. El niño es el primero que quiere unir el mundo escolar con su vida familiar: disfruta enseñando en casa los trabajos que realiza, le gusta que padres y tutores hablen, etc. Uno de los objetivos importantes que han de lograrse en los dos primeros cursos de Primaria es que el niño adquiera una buena fluidez de lectura, que ésta sea comprensiva y que sienta gusto por practicarla. Es algo tan importante que merece la pena hacer todo lo posible por conseguir que para ellos sea un placer. Leer con papá o con mamá como premio, y siempre cortando antes de llegar a cansarse, es el mejor camino.

➽A los seis años empieza a distinguir el mundo real de la ficción: Es conveniente que le ayudemos a diferenciar estas situaciones.

➽Desarrollo afectivo y social: Decíamos antes que el niño de 6 años es capaz de emitir juicios propios, que no tienen por qué coincidir con los de sus adultos de referencia. Puede comentar: “dices que es bonito este dibujo pero no lo es, porque no está bien coloreado”. Hay que tener en cuenta que empieza a configurarse un triángulo social con tres vértices de influencia: la familia, el colegio y los amigos.
Los amigos adquieren gran importancia y por eso prefieren los juegos de grupo a los individuales. Aceptan las reglas en los juegos pero tienen (sobre todo los chicos) un gran afán por competir: juegan para ganar, por el puro placer de la victoria. Desde este punto de vista, el juego va a cumplir una importante función de superación de retos, autocontrol y aceptación de uno mismo. También los padres podemos ayudarles mediante el juego a que controlen sus emociones.

➽Son tremendamente inestables: porque su seguridad personal no está afianzada. Su conducta puede parecer bipolar: pasan de la risa al llanto, de la mansedumbre a una explosión violenta, del amor al desdén, pero no son capaces de decidirse por ninguna opción en concreto. Reaccionan bruscamente si se sienten frustrados o impotentes ante algo. Casi todo es desproporcionado en sus reacciones: corre, entra, sale, pega a su hermano, lo colma de besos… No son capaces de modular sus reacciones ni dominar sus impulsos. Esta dificultad en el manejo de ideas opuestas es propia de la edad, y la irá superando con su progresiva madurez y nuestro cariño permanente. Podremos ayudarle explicándole los pros y contras de cada opción, o sugiriéndole –sin imponerle, salvo que se trate de alguna cuestión esencial- la más adecuada. Podremos decirle: “Yo, en tu caso, escogería…”

➽Las vivencias en el colegio condicionan su afectividad: Los resultados de los trabajos, la relación con los amigos y con el profesor, le afectarán mucho para bien o para mal. Esta sensibilidad extrema tiene aspectos positivos y puede dar muestras de gran corazón, pero también puede llevarle al desánimo por pequeñas cosas. Siguen siendo muy dependientes de papá y mamá, aunque en esta etapa la balanza emocional se inclina hacia papá: la niña lo adora y el niño busca camaradería. Conviene que el padre aproveche esta situación para colaborar más activamente en la educación y para prestigiar a la madre.

➽Toma de conciencia de sí mismo: que está experimentando le llevará a pavonearse e influir en los demás. Por esta razón, suele despreciar y abusar de su hermano menor, mientras que por el mayor siente admiración y deseo de confiarse a él. Podemos aprovechar esta predisposición para su formación si el mayor nos sirve de estímulo, al tiempo que tratamos de inculcarle la responsabilidad por el hermano más pequeño. También esta nueva conciencia de sí, le lleva a hacerse respetar; es éste un rasgo positivo, que debemos potenciar y en el que deberemos guiarles, porque no siempre saben cómo hacer valer sus derechos. En ocasiones tratará de monopolizar la atención, y puede presentar una actitud desafiante, no aceptando la autoridad.(1)


Los niños de esta edad inician su etapa escolar enfrentándose a más exigencias, por lo que se deberá facilitar su adaptación hablándole sobre este cambio: dónde irá, con quién, qué hará, etc.
Con frecuencia a esta edad se da una nueva fase de "por qué”, la que debe aprovecharse para favorecer el desarrollo de sus conocimientos. El niño sabe ya conversar con fluidez, y muestra interés por los cuentos clásicos, la naturaleza, los animales, las plantas y todo lo que le rodea. Conoce algunos cuentos de memoria y es capaz de contarlos.


El principal objetivo de esta etapa es el aprendizaje de la lecto-escritura. Ello tomará poco tiempo si el niño está maduro y se cumplen las siguientes condiciones: dominio suficiente del lenguaje hablado, inteligencia en el nivel analítico (que sea capaz, por ejemplo, de aislar y diferenciar formas, componer y descomponer grupos de letras y otras operaciones similares), buena lateralización, buena organización del espacio y del tiempo, visión y audición normales y buena psicomotricidad.
Es importante no forzar al niño a iniciarse en la lectura sólo por el hecho de tener 6 años, sino verificar que el niño tenga la madurez adecuada para ello, revisar las condiciones mencionadas y trabajar la o las que falten, para que más adelante pueda darse dicho aprendizaje sin problemas. Forzar al niño y dramatizar su fracaso en la lectura, sólo provocaría en él un rechazo total hacia todo lo relacionado, viéndose afectado su éxito escolar. El cálculo es el otro aprendizaje clave del período (clasificar, ordenar, aprender las series de números), que requiere las mismas condiciones mencionadas para la lectoescritura.(3)

Fuentes:
Padres Liceo Sorolla B
Psicología Infantil


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25 ene 2017

Características de los niños y de las niñas de 2 años


En los dos primeros años de la vida del niño y de la niña, el desarrollo cognitivo, afectivo, psicomotor, social…, está estrechamente ligado a su desarrollo físico y a su capacidad de movimiento, cada vez más autónoma. El desplazamiento y la palabra son dos elementos fundamentales en esta etapa, donde van ampliando poco a poco sus límites y su campo de acción, descubriendo el entorno de forma activa.
Inician y afianzan la marcha, lo que les permite tener una nueva visión del mundo que le rodea, a la vez que una cierta sensación de dominio. Manipulan objetos de forma más precisa. Estas adquisiciones motoras, les permiten a la vez un mayor desarrollo en otras áreas, ya que hacen un descubrimiento de situaciones nuevas por experimentación, dejando atrás el descubrimiento por azar y convirtiéndose en  agentes activos que van aprendiendo por medio del ensayo-error.

Según el Diseño Curricular, en  esta edad es posible encontrar diferencias notables entre los niños: algunos están iniciando el control de esfínteres, mientras que otros ya están  afianzados en este proceso. Algunos tienen dificultades para hacerse entender en su media lengua, mientras que otros se expresan con claridad. Algunos juegan con otros intercambiando gestos, palabras, juguetes; otros permanecen solitarios, aferrados a sus pertenencias. Algunos son capaces de correr o de patear una pelota, mientras que otros aún conservan una mayor globalidad en sus movimientos corporales; etc.
"Estas diferencias nos indican que los niños tienen tiempos y modos particulares en su desarrollo evolutivo, por lo que el docente contemplará estas variaciones para anticipar adecuadamente la selección de contenidos y la organización de las actividades."

Desarrollo afectivo-social

Los primeros años de la vida del niño y de la niña están marcados por la necesidad afecto, jugando el apego un rol fundamental. En el segundo año, el vínculo de apego se consolida, enriquecido por el desarrollo intelectual del menor. Sus nuevas capacidades lingüísticas facilitan la comunicación con esta figura.
Este segundo año viene también marcado por el egocentrismo que todavía presentan en gran medida.

✦Manifiesta un gran interés por la posesión y por la propiedad de las cosas y las personas.

✦Intenta satisfacer sus deseos y ven en peligro todas sus posesiones, que son las que les proporcionan placer y diversión.

Es necesario, por parte de los docentes, ir regulando estas conductas egocéntricas, evitando darle todo lo que pidan y compensando las acciones generosas, creando situaciones de participación y cooperación a través de los juegos en grupo (a esta edad, le gusta jugar junto a otros niños, pero lo hace individualmente).

✦Poco a poco empieza a darse cuenta de que es un ser independiente y se identifica en su papel de niño o de niña.

✦Empieza a imitar las actividades de sus padres a través del juego.

✦Es una etapa marcada por las rabietas como respuesta a sus frustraciones y de grandes conflictos entre su deseo de independencia y la necesidad que tiene del adulto. Se obstina en hacer las cosas él solo y se aferra a sus caprichos.
Insiste en conseguir lo que se propone. Lloran, se quejan, tienen rabietas.

Frente a este comportamiento, los educadores y los padres y madres deben entender que son conductas normales y que hay que consentirlas, ser pacientes, mantener los límites y no darles grandes explicaciones ni castigarlos. No se debe utilizar el chantaje ni el miedo para controlarlos. Una vez que se hayan calmado hay que hablar con ellos sobre los mal que lo han pasado y sobre lo inadecuado de su comportamiento, siempre con afectividad.
Poco a poco irá comprendiendo lo que puede y no puede hacer, lo que está prohibido y lo que no. 

✦Se ríe contagiosamente y muestra síntomas de simpatía,comprensión, modestia o vergüenza.

✦Obedece a encargos domésticos simples y empieza a colaborar en tareas relacionadas con la higiene, la alimentación y el vestido.

✦Al final del año, es capaz de expresar sus sentimientos, deseos y problemas.

Para que los niños y las niñas adquieran conductas socialmente deseables, deben estar sujetos a determinadas normas de disciplina, razonadas por el adulto, sin imposiciones no explicadas ni amenazas.

Desarrollo del lenguaje

El desarrollo del lenguaje en el niño o la niña de 2 años va a depender, entre otros factores, de su ritmo de madurez, de la estimulación que recibe del exterior, de sus experiencias, de su desarrollo neurológico…
A esta edad se inicia la comunicación verbal y se caracteriza por el comienzo de la formación de la gramática en el que factores como la dentición, la alimentación, la imitación…, van a contribuir en su desarrollo. Factores ambientales van a influir también en la adquisición del lenguaje.

 ✦El niño o la niña se encuentra en una etapa conocida como telegráfica, caracterizada principalmente por la retención y omisión de elementos con una función gramatical.

✦Se produce un gran desarrollo del habla articulada en la que, en un principio,se mezcla la jerga con las palabras y presenta una inmadurez fonética que irá desapareciendo poco a poco.

✦Durante el primer semestre del segundo año, el niño o la niña habla consigo mismo/a mientras juega o realiza cualquier actividad. Utiliza el pronombre personal “yo”, “tú”, “él” y construye pequeñas frases negativas con el “no”.
Es capaz de nombrar algunos objetos de su entorno que se le señalan (silla,mesa) y algunos objetos representados en imágenes. Habla solo aunque nadie lo esté escuchando.

✦A lo largo de segundo semestre su nivel de comprensión es muy estable. Le gusta escuchar y que le cuenten cuentos y empieza a verbalizar la acciones que realiza (saltar, dormir, correr, peinarse). Empieza a conjugar los verbos, entiende algunas preposiciones como sobre, bajo, delante, detrás, adverbios como encima, debajo, antes, después y utiliza algunos posesivos.

✦Al final del segundo año su vocabulario ha aumentado considerablemente y es capaz de expresarse con bastante fluidez.

Tanto los docentes como la familia pueden favorecer y estimular el desarrollo del lenguaje y de la expresión oral de los niños y de las niñas. Nombrar objetos, realizar visitas a tiendas, convertir
en pequeñas frases las palabras que dice, hojear cuentos, ver juntos la televisión… 

Desarrollo psicomotor

A los 2 años, el pequeño o la pequeña es ya capaz de planificar sus propias acciones. Es la etapa del movimiento, de ir de un sitio a otro, ya que, en la mayoría de los casos, no tiene dificultad en la marcha y se producen grandes progresos en el control postural.

✦Es capaz de:
- Comer solo (utilizando cuchara y tenedor y bebiendo en taza sin derramar)
- Caminar perfectamente, empezando a controlar la marcha y la carrera.
- Saltar: con los pies juntos, dando pasos cortos y largos.
- Subir y bajar escaleras.
- Imitar trazos verticales-horizontales con más habilidad.
- Pasar las páginas de un libro.
- Subirse en un triciclo y empezar a pedalear.
- Patear una pelota.
- Pararse de puntillas.
- Realizar actividades de enroscar, encajar y enhebrar
- Intentar cortar con las tijeras.
-Armar una torre con 4 o más bloques.
- Atender a otros estímulos mientras camina.

Los niños y niñas de estas edades están en continua actividad y les gusta expresar sus emociones a través del cuerpo. La educación psicomotriz, por tanto, debe partir del cuerpo para que, progresivamente, sean capaces de desarrollar y utilizar correctamente los demás lenguajes: musical, plástico, corporal…
Cualquier momento es propicio para realizar con el niño o con la niña actividades que van a favorecen el desarrollo de la psicomotricidad: actividades y ejercicios que le permitan explorar, moverse, realizar diferentes desplazamientos, saltar, correr, expresarse utilizando diferentes medios (pintando, modelando, cantando, bailando, riendo, hablando…), manejar pequeños utensilios, jugar con juegos de construcción, con puzles adecuados a su edad, introducir y sacar objetos de diferentes recipientes.

Desarrollo cognitivo

A los 2 años de edad hay una estrecha interdependencia entre el desarrollo mental y el psicomotor. Es muy frecuente que el niño o la niña hable mientras actúa al tiempo que ejecuta lo que dice.
Durante este período, el niño o la niña va a ir desarrollando su capacidad para utilizar símbolos en sus pensamientos y acciones y manejará conceptos como edad, tiempo y espacio.
Además, desarrolla su capacidad para representar internamente los objetos y fenómenos, desarrollando así la capacidad de resolver los problemas cognoscitivamente.
Es capaz de expresar sus sentimientos y deseos, de predecir las relaciones causa-efecto y de representar objetos ausentes.

✦Durante este año, el niño o la niña ha ampliado su memoria, recordando hechos que sucedieron hace días, y puede memorizar rimas cortas, aunque su capacidad de atención sea poca.

 ✦Muestra gran curiosidad por todo lo que le rodea, y tiene un gran afán por saber, por conocer su entorno y por imitar lo que hacen los adultos.

✦Distingue algunos colores, algunas intensidades, tamaños, formas.

✦Poco a poco empieza a imitar trazos circulares, verticales y horizontales.

✦Va siendo más autónomo en algunas de sus rutinas diarias (lavarse y secarse las manos, beber de un vaso sin ayuda, utilizar el tenedor, desatarse los zapatos…) y es capaz de controlar sus necesidades corporales sintiéndose culpable si tiene algún accidente en el control de esfínteres diurno.

✦Empiezan los juegos imaginativos, imita a animales, confunde la realidad con hechos fantásticos y empieza a participar en juegos de escenificación.

✦A los dos años se desarrollan los sentimientos de gusto y aversión hacia otras personas.

✦Puede distinguir diferentes objetos y clasificarlos en diferentes categorías (animales, plantas…).

Fuentes:
El niño de 0 a 3 años.Guía de atención temprana
Diseño Curricular para la Educación Inicial.Buenos Aires.Año 2000
http://marianistas-cr.org/sites/marianistas-cr.org/


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15 ene 2017

Educar, o "el arte de encender los ojos". José María Toro


El siguiente  texto de José María Toro ( maestro de educación primaria, que incorporó la dimensión afectiva y emocional en su aula y autor  del libro "Educar con co-razón", entre otros) recuerda a los maestros la importancia de mirar con afectividad y empatía.


"Cuando vemos luz tras una ventana sospechamos que hay alguien dentro. Por eso, cuando unos ojos se opacan, cuando pierden su brillo y la mirada se muestra apagada nos percatamos que esa persona es como una casa vacía. 
Pocas cosas me resultan tan sobrecogedoras como los ojos apagados de un niño porque me indican que salió de sí mismo, vive exiliado de su propia alma y anda errante y perdido en medio del mundo. 
Un maestro debe aprender a mirar la mirada de los niños y debe dejarse mirar por ella. 
Ha de saber que el niño de mirada perdida no puede mantener fija su atención porque su mundo interno es un laberinto, un caos, un desasosiego, todo un universo de tensión, inquietud, ansiedad e incluso miedo.
El niño salió de su casa sin saberlo y ahora no sabe el camino de regreso y no encuentra las llaves que le devuelvan a su propio hogar.
 
Los ojos no son sólo el espacio desde el que miramos sino que han de ser objetos permanentes y continuos de nuestra mirada. 
Mirar a los ojos es una urgencia pedagógica, un impresionante reto vital. 
Devolver el brillo, la luz y la belleza a los ojos apagados de los niños y jóvenes es también una competencia básica, un contenido curricular y una eficacísima herramienta metodológica. 
Iluminar los ojos de los niños es devolverlos a casa, a su casa, a su corazón. 
Es maestro quien con su propia lumbre prende lo que estaba apagado, aviva lo mortecino y es capaz de hacer resurgir algo nuevo de las cenizas. 
Educar es, a fin de cuentas, el arte de encender los ojos del entusiasmo y de la alegría para que todo el rostro se ilumine con el resplandor de lo mejor de sí mismo". 
 José María Toro.  (Del libro "La sabiduría de vivir",Editorial Desclée)