25 ago 2026

Segunda Jornada Leer en Comunidad 2026.Propuestas para Nivel Inicial

 

Con la intención de fortalecer las comunidades de lecturas y escrituras en las escuelas de la provincia de Buenos Aires, el Plan Provincial de Lecturas y Escrituras de la Subsecretaría de Educación convoca este 4 de septiembre a todas las instituciones educativas a participar  de la segunda jornada  "Leer en Comunidad: jornadas de Bibliotecas Escolares Abiertas"

El  eje de esta segunda jornada será: Habitar  el universo del libro.

Esta iniciativa busca explorar la materialidad, los soportes y el diseño de los libros, transformando la lectura en una experiencia corpórea y creativa junto a las familias.

Los documentos base y anexos de orientación pedagógica se encuentran disponibles para su descarga oficial en el Portal ABC de la DGCyE

El enfoque de esta jornada está estructurado para que las infancias interactúen con el objeto-libro desde diferentes dimensiones pedagógicas:

Soportes No Convencionales: 

Exploración de literatura en formatos alternativos como cuentos en rollo, libros-álbum, desplegables,  rotafolios.

Museo del Libro: 

Montaje de una biblioteca abierta o exposición temporal con libros significativos traídos desde los hogares, priorizando aquellos con formas, texturas o solapas llamativas

Laboratorio Editorial en la Sala: 

Actividades donde las niñas y niños producen sus propios prototipos a partir de secuencias de imágenes.

Articulación Familiar: 

Espacios de taller donde los adultos y los niños ensamblan, cosen o diseñan las portadas de las obras colectivas de la sala.


En Mi Sala Amarilla compartimos esta propuesta para la Jornada: 

🔹Cuentos que caben en un frasco🔹


La propuesta consiste  en crear una biblioteca diferente, a modo de  instalación literaria: una colección de frascos que guardan cuentos mínimos, cuentos de nunca acabar, palabras, personajes y pequeñas historias para descubrir, escuchar, repetir, inventar y volver a contar.

En la sala podemos preparar diferentes frascos de plástico transparente, cada uno identificado con una etiqueta y decorado por los niños.

Frasco de cuentos mínimos

Seleccionar cuentos muy breves, casi como pequeñas cápsulas literarias y colocar los textos en tarjetas que pueden ir enrolladas o plegadas

La gracia no está solamente en que sean cortitos, sino en jugar con la sorpresa, el absurdo y el humor.

Por ejemplo:

Había una vez un gato

que quería ser pez.

Se metió en una pecera

y aprendió a decir:

—¡Miau!

Después de varias lecturas, algunos cuentos pueden ser ilustrados por los niños y volver al frasco convertidos en pequeñas tarjetas literarias.


 Frasco de cuentos de nunca acabar

Este frasco guarda historias que parecen llegar al final… pero vuelven a empezar.

Son especialmente interesantes porque permiten que los niños descubran y anticipen las repeticiones.

Un ejemplo:

"Este era un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, ¿querés que te lo cuente otra vez?" (Al responder "sí" o "no", se vuelve a empezar, mostrando el bucle infinito).

La docente puede comenzar leyendo y, poco a poco, dejar espacios para que sean los propios niños quienes completen las palabras o anticipen qué sucederá.

Después preguntar: ¿Por qué estos cuentos nunca terminan?

La propuesta puede transformarse en un juego oral: inventar entre todos una historia circular que pueda comenzar nuevamente desde el principio.

Frasco de personajes

Aquí guardamos tarjetas ilustradas con personajes:

  • Un dinosaurio
  • Una hormiga
  • Una bruja
  • Un gato
  • Una princesa
  • Un robot
  • Una mariposa
  • Un monstruo
  • Un caracol
  • Un pirata

Cada niño puede sacar una tarjeta y comenzar a imaginar:

¿Quién es? ¿Dónde vive? ¿Qué le gusta? ¿Qué problema tiene?

En sala de 5 podemos combinar esta propuesta con otros frascos.

  Frasco de lugares

  • La Luna
  • Una biblioteca
  • El fondo del mar
  • Una casa diminuta
  • Un bosque
  • Una nube
  • Una escuela
  • Un castillo
  • Una caja de zapatos
  • Un planeta 

Frasco de objetos
  • Una llave
  • Una valija
  • Un paraguas
  • Un botón
  • Una pelota
  • Una cuchara
  • Un mapa
  • Un sombrero
  • Una carta
  • Un globo
¿Cómo jugar?

Sacamos una tarjeta de cada frasco. Por ejemplo:

 CARACOL +  LUNA +  VALIJA

Y preguntamos: 
¿Qué hacía un caracol en la Luna con una valija?

Los niños inventan la historia oralmente. La docente puede registrar las ideas y luego escribir: 
 “El viaje del caracol”

La historia creada por el grupo puede transformarse en un nuevo cuento para guardar en el Frasco de historias de nuestra sala


También podemos avanzar hacia propuestas de mayor participación en la construcción de historias.

Por ejemplo: “¿Y si cambiamos algo?”

 Después de escuchar un cuento mínimo o de nunca acabar, proponemos cambiar:

  •  el personaje;
  •  el lugar;
  •  el objeto;
  •  el problema;
  •  el final.

La docente registra las nuevas versiones producidas oralmente por el grupo.

Una actividad especial para cerrar el proyecto puede ser crear nuestros propios cuentos mínimos.

Entre todos pensamos una historia que tenga:

un personaje + algo que le sucede + un final inesperado

La docente escribe la versión construida por los niños, los niños ilustran el cuento y se enrolla o pliega la producción para convertirla en una pequeña tarjeta que se coloca dentro del frasco.


💡IDEAS PARA EL CIERRE

👨‍👩‍👧‍👦Durante la jornada podemos disponer los frascos para que las familias puedan acercarse, sacar una tarjeta y compartir la lectura con los niños, incluso inventar historias.

Se colocarán sobre las mesas con carteles indicativos. Por ejemplo:

 “Cuentos que caben en un frasco”

"Pequeños cuentos para escuchar e imaginar"

“Cuentos que no quieren terminar”

"Historias que vuelven a empezar".

“Historias que todavía no existen”:  
Sacá tres tarjetas y ayudanos a inventarlas.

Para ambientar podemos colocarlos en mesas adornadas con guirnaldas de luces led y una cartelera con el siguiente mensaje:

 “Aquí guardamos cuentos…  pero también guardamos 

voces, risas, imaginación y ganas de leer.”

Porque en Nivel Inicial, leer también es escuchar, mirar, imaginar, 

jugar, conversar y compartir con otros.

💌 Preparar pequeñas tarjetas para entregar a las familias con un cuento mínimo o de nunca acabar junto a una nota:

Este cuento salió de nuestro frasco
y quiere conocer tu casa.
Leelo con alguien.
Inventale otro final.
Dibujalo.
Contalo a tu familia.
Después, si querés,
devolvelo a nuestro frasco
para que pueda volver a viajar.

Y acá compartimos una selección de cuentos que pueden servir para hacer las tarjetas y armar los frascos:

CUENTOS MÍNIMOS

El paraguas

Llovía muchísimo.
El caracol abrió su paraguas.
Era tan pequeño
que solo pudo tapar…
¡su sombrero!



La nube

Una nube bajó del cielo
para tomar un poco de agua.
Tomó un sorbo,
tomó otro sorbo
y después…
¡se olvidó de volver!



 El pez

El pez quería volar.
Saltó una vez.
Saltó dos veces.
Saltó tres veces.
Al cuarto salto descubrió
que no sabía volar…
pero sabía hacer ¡chapuzones!


 La hormiga

Una hormiga encontró
una enorme miguita de pan.
—¡Qué suerte! —dijo.
La cargó, la empujó,
la arrastró…
Hasta que descubrió
que no era una miguita.
Era una galletita.


 El espejo

El gato se miró en el espejo.
—¡Hay otro gato!
Se acercó.
El otro gato se acercó.
El gato levantó una pata.
El otro gato también.
—Qué imitador —dijo.


 La luna

Una noche, la luna perdió
un pedacito.
Lo buscó por el cielo.
No lo encontró.
Entonces miró hacia abajo…
Y descubrió que un niño
lo había guardado
en el bolsillo.


 El zapato

Había un zapato sin dueño.
Caminó por la casa.
Buscó en la cocina.
Buscó en el jardín.
Buscó debajo de la cama.
Al final encontró a su dueño.
Era otro zapato.


 La biblioteca

Un libro se abrió solo.
Después se abrió otro.
Y otro más.
Los libros querían conversar.
Pero como no tenían boca…
¡decidieron escribir sus historias!


CUENTOS DE NUNCA ACABAR


Este era un gato
que tenía un zapato.
El zapato era rojo
y el gato lo perdió.
¿Dónde lo perdió?
En una casa.
¿Y quién vivía en la casa?
Un gato
que tenía un zapato…



Había una vez un perro
que quería encontrar un hueso.
Buscó en el jardín.
No estaba.
Buscó debajo de la mesa.
No estaba.
Buscó detrás de la puerta.
¿Y sabés qué encontró?
Un perro
que quería encontrar un hueso…


Una rana encontró una caja.
Abrió la caja.
Dentro había otra caja.
Abrió la otra caja.
Dentro había otra caja.
Abrió esa caja…
¿Y sabés qué había?
¡Otra rana con una caja!


Este era un cuento
que nunca terminaba.
Cuando parecía que terminaba…
aparecía una palabra.
Y cuando aparecía la palabra…
comenzaba otro cuento.
Y cuando comenzaba otro cuento…
era el mismo cuento
que nunca terminaba.


Encontrarán más ejemplos de estos cuentos entrando a este link
👇

 Y otras propuestas para la jornada aquí

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