Por Alejandra Dubovik y Silvia Takaichi
Los niños de cualquier edad se sienten atraídos por el placer de cocinar, por lo que se come, pues está íntimamente ligado a la necesidad básica de alimentarse.
"Cocinar en serio" es una actividad real, dónde el pequeño debe esforzarse por el logro de lo programado, pues si debemos comer la comida que preparamos, se debe estar muy atento y acatar las reglas que impone la realidad. Es por ello que muchas veces "hacer comidas de verdad" supera el placer del "como sí", pues permite al niño actuar en el mundo de los adultos.
Sobre dicha premisa propusimos: "¿Qué tạl si preparamos una sopa para estos días fríos?". De más está decir que la sugerencia despertó encendidos comentarios entre partidarios y detractores de dicha comida, pero la posibilidad de "cocina en serio en la sala" convenció rápidamente a éstos últimos. De la conversación entablada surgieron los diferentes ingredientes que lleva una sopa (distintos tipos de verduras y de fideos) estableciéndose los aportes que haría cada niño para la realización de este plato.
1. SALA VERDE PREPARA UNA SOPA:
Los pasos seguidos fueron:
a) Limpiamos las verduras: lavamos las zanahorias, las papas, las batatas; pelamos los choclos
b) Las señoritas nos ayudan a pelar las papas y las batatas.
c) Cortamos y sacamos las semillas del zapallo.
d) Cortamos todas las hortalizas en cuadraditos.
e) Comparamos su consistencia (es más fácil cortar el zapallo, la papa más que la batata, etc) y sus colores.
f) Rallamos la zanahoria.
g) Aprendimos el uso correcto y el cuidado a tener con el cuchillo, el pelapapas y el rallador.
h) Colocamos todos los ingredientes cortados en una gran olla con agua.
i) La señorita colocó la olla en el fuego. Se aprovechó la ocasión para conversar sobre los peligros que existen en la cocina, en especial las quemaduras y la importancia de prevenir accidentes. Posteriormente, la docente fue la encargada de introducir el caldo concentrado y los condimentos para sazonar la sopa.
2. SERVIMOS LA SOPA:
Tomar la sopa generó en los niños un clima diferente al que provoca la diaria merienda. Es por ello que se desarrollaron los siguientes pasos:
a) Acomodamos las mesas.
b) Colocamos los manteles y las servilletas.
c) Ubicamos los platos y los cubiertos.
d) Dispusimos en cada mesa las queseras.
e) Cortamos los panes y los colocamos en paneras.
f) La señorita trajo la sopa de la cocina.
g)... jy a tomar la sopa!...
Dentro del bullicio y la alegría que reinaba en la sala, Matías exclamó: "¡Esto parece un restaurante!..." La idea quedó flotando en el aire...
3. ESCRIBIMOS RECETAS:
Los comentarios de los niños al día siguiente tenían un denominador común: "dice mi mamá que le pasemos la receta..."
Para ello recordamos algunos libros de cocina que presentaban fotos o fichas dibujadas. Los niños buscaron símbolos en común que representaran los distintos pasos de la preparación de la sopa y comprendieron lo difícil que resulta hallar un código común para todos. Presentamos aquí la receta lograda por Carina:
4. VISITAMOS EL RESTAURANTE:
Rescatando la idea de Matías, la docente concretó una visita a un restaurante, organizando con el personal del local los diferentes aspectos sobre los cuales deseaba dirigir la atención de los niños a saber:
a) Disposición del restaurante: distribución de las mesas y sillas, tamaño de las mesas en relación a la cantidad de comensales, mantelería y menú del restaurante; observar cómo se repite el logo del local en diferentes objetos (platos,servilletas, carta, cenicero, etc).
b) Distribución de roles: cocinero, ayudante, mozo, lavacopas, adicionista, etc.
c) Distribución del ambiente físico relacionados a las tareas que se desarrollan:
- Cocina: cocina, hornos, heladeras, diferentes utensilios (cuchillos, cucharones, coladores, pinzas), cacerolas, sartenes, etc.
- Piletas: fregaderos, detergentes, etc.
- Depósito de mantelería y vajilla.
- Depósito de provisiones: alacenas y refrigeradores donde guardan los distintos ingredientes y elementos necesarios en un restaurante.
Los niños tuvieron así la oportunidad de tocar, observar, preguntar y comparar. Comprendieron así la diferencia que existe entre la "cocina de casa" y un lugar donde se prepara y sirve comida para muchas personas. Finalmente, el dueño del restaurante nos brindó la posibilidad de que nos sirvieran un flan y una gaseosa. Los niños se ubicaron en cada mesa y fueron servidos por los mozos. Esta experiencia fascinó a los niños, pues para muchos de ellos ésta era la primera vez que comían en un restaurante "de verdad".
5. PREPARAMOS UN RESTAURANTE:
La experiencia realizada motivó las siguientes actividades:
a) Pensamos el nombre del restaurante.
b) Ideamos un logo.
c) Hacemos servilletas y manteles con papel de estraza y bandejas, platos y vasos con materiales de descarte (tapas de cajas de ravioles y envases de yogur)
d) Hacemos un cartel del restaurante.
e) Colocamos el logo del restaurante en la mantelería, la vasija y el cartel.
f) Decidimos el menú: hicimos participar a las mamás solicitando recetas de "algo para comer y "algo para beber". Entre todos seleccionamos hacer pizzetas y hacer jugos de fruta. Elegimos las pizzetas porque eran poco costosas, con ingredientes adecuados a los niños, de simple realización y de escasa cocción donde no se corrían mayores peligros y seleccionamos los jugos de fruta porque son bebidas de fácil preparación, sanas y que apuntan a excelentes hábitos de salud a diferencia de las gaseosas o de los jugos artificiales.
6. PREPARAMOS EL MENÚ DEL RESTAURANTE "LOS DOS PINOS":
Invitamos a las mamás que aportaron las ideas seleccionadas y los niños se dividieron en dos grupos, los "pizzeros" y los "jugueros".
- Los "pizzeros": la mamá trajo la masa de la pizza preparada y cocida desde su casa, los niños se abocaron a la tarea de:
a) Cortar la pizza en pequeños cuadrados
b) Picar los siguientes ingredientes: huevo duro, aceitunas, queso mantecoso, salchichas.
c) Colocar los ingredientes picados en cada cuadrado de pizza, obteniendo así las siguientes variantes: pizzitas al huevo, a la aceituna, al queso o a la salchicha.
d) Untar una placa con aceite y colocar las pizzas.
e) La mamá fue la encargada de introducir las pizzas al horno.
- Los "jugueros: bajo la supervisión de la otra mamá, este grupo preparó dos bebidas:
a) Una limonada naranja: Incorporar a un litro de agua el jugo de naranjas, dos limones y seis cucharadas de azúcar.
b) Una bebida rosa: Incorporar a un litro y medio de agua, el jugo de seis naranjas, tres limones, un vaso de granadina.
El empleo de diferentes elementos para la preparación del menú (cuchillos, exprimidores, cucharas, jarras, etc) exigió realizar movimientos coordinados que requerían una gran precisión y dominio del gesto. Asimismo demandó una cuota de atención y concentración en el hecho de calcular, verter y mezclar.
7- INAUGURAMOS EL RESTAURANTE "LOS DOS PINOS":
Una vez finalizada la preparación del menú, el grupo se dispuso a transformar la sala en un restaurante:
a) Colocamos el cartel del restaurante en la puerta de la sala.
b) Armamos y colocamos un afiche con el menú que ofrecíamos.
c) Acomodamos mesas y sillas de acuerdo a la distribución vista durante la visita.
d) Dispusimos la mantelería y la vajilla preparada en días previos.
e) Distribuimos los siguientes roles: mozos, ayudantes de mozos y clientes.
f) Invitamos a los clientes a pasar al restaurante y los atendimos. Para esta experiencia hicimos participar como clientes a las familias y a las docentes de otras salas.
8-OTRAS ACTIVIDADES:
Durante el transcurso de esta unidad, también se desarrollaron las siguientes actividades.
a) Con olor y sabor a... Viendo la variedad de elementos que nos ofrece la cocina, nos pareció una excelente oportunidad trabajar con dos sentidos pocas veces explotador el gusto y el olfato. Fue así como los niños experimentaron con aromas como el de la pimienta, mostaza, laurel, perejil, jengibre, ajo, cebolla, limón, granadina, chocolate etc y distinguieron sabores dulces, salados, amargos, ácidos y agrios.
b) El recetario viajero: El hecho de pasar la receta de la sopa generó la idea de implementar un "Recetario Viajero" (con la misma modalidad del "Cuaderno Viajero), donde cada familia pudo compartir con otras la receta de su comida favorita.
Muchas veces la receta vino acompañada con la posibilidad concreta de degustarla, fue así como la Sala Verde pudo probar los riquísimos scones que hizo la mamá de María Emilia o las empanadas de la abuela de Tomás.
c) "Mi comida favorita..." y "A mi me gusta.... Teniendo en cuenta el Recetario Viajero, pensamos volcar las preferencias y desagrados de los niños expresadas en el plano gráfico creativo. Con la consigna "Dibuja tu plato preferido" o "Dibuja la comida que no te gusta". Ofrecimos a los niños imágenes para completar:
![]() |
| Descargar ficha aquí👉 https://drive.google.com/file/d/1YmK |
En el restaurante armado por los chicos no faltaron camareras ni mozos, también se podía consultar un menú que incluía dibujos y palabras.
Fue evidente que a la sala de los más grandes les gustó jugar a las comidas con elementos verdaderos, con utensilios que le permitieron realizar actividades reales y llevar a cabo preparaciones culinarias que degustaron en común.
Aquella experiencia de realizar bombones con vainillas y dulce de leche, realizada en las salas de tres y cuatro años, fue creciendo y aquí, con propuestas más específicas, se revitalizó en experiencias integradoras que abarcaron el plano intelectual, afectivo, social y psico motor, renovando el viejo placer de cocinar.....
Este proyecto fue desarrollado en el Jardín de Infantes Nº 904, distrito Tigre, en la Sala verde ( 3º sección, niños de 5 años) y publicado en la Revista Vocación. Año V. Número 42.
PUBLICACIONES RELACIONADAS:
👉Propuesta de juego: ARMAMOS UNA PIZZERÍA






No hay comentarios:
Publicar un comentario